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sábado, 31 de diciembre de 2011

Liberty Walk: EPÍLOGO

Cinco años después

Nick se paró en la cima del monte Cairn Gorm en la luz púrpura de la mañana, reflexionando sobre la gloriosa vida que llevaba.

Cinco años de matrimonio con la mujer que amaba, carreras exitosas para ambos, dos preciosas hijas, y ahora Miley le dijo que estaban esperando su tercer hijo que haría su aparición en este mundo cerca de Navidad.

La vida había sido decididamente buena con ellos, los había bendecido, y por suerte daba toda la impresión de que seguiría haciéndolo. Aún sus amigos habían encontrado la suerte.

La mejor amiga de Miley, Selena, y el mejor amigo de Nick, Kevin, se enamoraron y se casaron unas semanas después de conocerse. Selena había retenido la custodia de Erica, Kevin y ella habían tenido otro hijo juntos, y su elegante departamento de familia de cuatro estaba a cinco minutos a pie del de los Jonas.

La mirada de Nick vagó de la vista bajo la montaña hasta donde yacía el cuerpo desnudo de su durmiente esposa. Sonrió lentamente, pensando para sí que la vida estaba llena de mordaces ironías.

Si alguien le hubiera dicho una semana o incluso un día antes de conocer a Miley que cinco años después estaría parado desnudo en la cima de una montaña escocesa celebrando su quinto aniversario de casados con la mujer más sensual que había visto en su vida, le hubiera dicho que estaba loco.

Pero eso fue lo que pasó realmente.

Nick volvió donde dormía su mujer y se arrodilló a su lado. Sus ojos oscuros se arrugaron en los rincones cuando ella se despertó lentamente y se estiró hasta alcanzarlo, queriendo que fuera parte de ella.

Se le subió encima, enterrándose en su calidez, sabiendo que no pasaría un día en el que no le agradeciera al destino por traerle a Miley.

Nick era, después de todo, un hombre de lo más sensato.



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BUENO CHICAS, ESPERO QUE LES HAYA GUSTADO LA NOVE, BUENO MINI NOVE, ES QUE HUBIESE SIDO MAS LARGA SI ME HUBIESE PARADO 2 MINUTOS A DIVIDIR LOS CAPS JAJAJA YA SE QUE ERAN MUY LARGOS, PERO BUENO, ASI ERAN MAS ENTRETENIDOS, ESPERO QUE LES HAYA GUSTADO LA "MINI" NOVE CON CAPS LARGOS JAJAJA, LAS QUIERO Y SIGAN EL BLOG DE CERCA, QUE PRONTO SE VIENE OTRA NOVE :D Y ESTA SI VA A SER MAS LARGA JAJAJAJA, LAS QUIERO CHICAS, Y GRACIAS POR SU APOYO DE SIEMPRE ♥ FELIZ AÑO NUEVO NOS VEMOS CUANDO VUELVA DE VACACIONES :D

Liberty Walk: Capítulo 17

–Porque – dijo entre dientes– quería estar seguro de que tú me querías aquí

La embistió nuevamente, ganándose otro jadeo femenino.

–Pero he decidido que me quedaré contigo, sin importarme nada más.

Miley sonrió lentamente. Recompensó su inesperada respuesta con una cabalgata dura y enérgica. Él gimió, su lengua salió instintivamente para enrollarse en su pezón, tirando de él, haciéndolo girar con sus labios y lengua.

–Te amo, Nicholas Jonas –susurró ella mientras lo montaba, su carne chupando su pene una y otra vez, el sonido pegajoso de sus carnes uniéndose retumbando en la habitación.

–Te amo tanto.

Pocas cosas podrían haber penetrado en el cerebro de Nick en medio de un intenso apareo, pero esas palabras eran las primeras de la lista. Sus ojos oscuros se agrandaron al dejar su pezón y mirarla directo a sus ojos verde claro.

–Entonces cásate conmigo, Miley , porque yo también te amo, corazón.

Miley sonrió ampliamente, doblándose hacia adelante para besarlo en los labios.

–Empezaba a pensar que nunca me lo pedirías.

–No quiero que vuelvas a Atlanta –dijo con acento dominante, mientras sus ojos buscaban los de ella– ni ahora, ni nunca.

–Lo sé. No me iré.

Él gruñó arrogante. Era toda la conversación inteligente que un hombre muy caliente podía mantener de una vez. Especialmente cuando dicho hombre estaba enterrado hasta el fondo dentro de la mujer de sus sueños.

Con un sólo y fluido movimiento, se paró, envolviéndola con sus brazos, sus cuerpos aún unidos, y la llevó hasta la cama. Subiéndose sobre ella, detuvo sus acciones amatorias lo suficiente como para gruñir una última orden.

–No más pastillas anticonceptivas.

–¿Quieres que tenga un hijo tuyo? –susurró ella.

Él sólo gruñó en respuesta.

Miley  rió nerviosamente, tomándolo como un sí. Abrió bien las piernas, dándole fácil acceso a la carne que necesitaba. Nick la penetró profundamente, gimiendo al volver a entrar en ella, y la montó hasta que los dos perdieron la consciencia.



                                                               FIN

viernes, 30 de diciembre de 2011

Liberty Walk: Capítulo 16

Unos minutos más tarde, estaban sentados a la mesa en su habitación compartiendo una botella de vino. Miley no estaba segura de cómo debía decirle lo que sentía, pero intuitivamente percibía que éste era el momento para decírselo.

–Nick –dijo de repente con un suspiró de resignación– realmente necesitamos hablar.

Nick la miró a la cara, y no estuvo seguro si le gustaba la expresión en ella. Se veía muy abatida, deprimida, quizás ya contemplando su planeada partida… una partida que haría cualquier cosa por impedir.

–Adelante.

Ella suspiró, acomodando hacia atrás un mechón de cabello rojizo. Sus miradas se cruzaron.

–Hay algo que he sentido la necesidad de decirte hace días, sólo que no he podido juntar el coraje para decirlo. Yo… –ella respiró hondo y exhaló, mirando para otro lado.

El estómago de él se anudó.

–¿Son malas noticias? –preguntó– porque si es así, no estoy seguro de querer oírlas. Déjame decirlo de otra manera. Sé que no quiero oírlas.

La sonrisa de Miley fue confusa.

–Supongo que la definición de «malo» depende de tu punto de vista –apoyó los dientes sobre su labio y lo mordisqueó por un momento– y si yo supiera cuál es tu punto de vista sería muchísimo más fácil decir lo que hay que decir.

Los ojos de Nick rastrillaron su cuerpo, hasta su cara. No quería escuchar más, no quería arriesgarse a que sean malas noticias. En ese momento, su única preocupación era mantenerla junto a él, mantenerla con él para siempre. A pesar de las dudas, las preocupaciones que a veces albergaba desde que la conoció, siempre supo que cuando estaban unidos sexualmente eran como uno sólo para todo. Decidió sacar provecho de ese conocimiento.

–Ven aquí –murmuró, estirándole la mano– quiero jugar contigo.

Miley levantó la cabeza rápidamente. Una parte de ella quería decir que no, insistir para que hablen sin ningún tipo de contacto sexual, pero otra parte de ella, la parte insegura, quería estar con él una última vez antes de estar obligada a decirle que estaba enamorada de él. Si él no sentía lo mismo, después de todo, nunca podría volver a estar con él y disfrutarlo.

Y entonces se puso de pie y se quitó el traje de playa por sobre su cabeza, exponiéndose a él con un par de pequeños tirones. Ella estaba desnuda, él estaba vestido, y por primera vez desde que lo conoció, se sintió total y completamente vulnerable a él.

–Ven aquí –le rogó, con los ojos ardiendo sobre su carne- lo que tengas que decir puedes decirlo mientras te sientas sobre mi.

Miley caminó la corta distancia que los separaba y se paró frente a Nick. Antes de que pudiera sentarse sobre él como le había dicho, él enterró su cara contra su pecho y metió un pezón en su boca. Tiró de él, endureciéndolo y alargándolo, haciendo que sus ojos se cerrasen y su cabeza cayera hacia atrás con un gemido.

Las manos de Nick se pasearon por todo su cuerpo, instalándose sobre su bronceado trasero agarrándolo y amasándolo mientras continuaba tirando de su seno. Estaba perdiendo el control, como siempre lo hacía cuando la tenía sexualmente, todo nivel de pensamiento superior siendo descartado para reemplazarlo por necesidad primitiva. Empujó su mano hacia abajo para cubrir su erección y gimió cuando ella comenzó a frotarlo a través del material de los jeans.

–Sácalo y siéntate sobre él –dijo él con voz profunda, soltando su pezón– necesito sentirte envolviéndome.

Miley hizo como se le dijo, bajando el cierre de sus jeans y liberando su rígida erección.Nick se tomó la libertad de quitarse la camisa mientras ella pasaba sus manos por toda la extensión de su pecho, adorando la dureza y musculatura de él.

–¿Todavía piensas que no somos el uno para el otro? –preguntó ella descaradamente mientras bajaba y se sentaba sobre él con una pierna a cada lado, su vagina suspendida delante de la cabeza de su pene.

Los dedos de Nick se hundieron en sus caderas mientras la embestía hacia arriba, gimiendo al entrar en ella, apretando los dientes al sentir su carne cálida y húmeda envolviéndolo, llevándolo todo adentro.

–Nunca pensé… –era tan difícil hablar, tan difícil pensar. Él embistió hacia arriba nuevamente, quitándole el aliento– nunca pensé eso.

–¿Entonces por qué esperaste hasta esta noche para venir a mí? –Miley se mantuvo quieta, rehusando cabalgarlo hacia el orgasmo hasta que le respondiera. Sabía que estaba jugando con él, sabía que él no podría soportarlo mucho más.

–Porque –dijo, mientras se le achicaban los ojos, la parte primitiva de su cerebro registrando enteramente el hecho de que su pareja sexual se estaba refrenando de él. Sus dedos se hundieron más profundamente en sus caderas mientras la embestía con un movimiento suave y poderoso que ambos encontraron altamente estimulante.



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BUENO CHICAS POR HOY SOLO LES DEJO ESTE CAP :D XQ HICE Y JUNTE CAPS JAJAJ Y LA HICE MAS CORTA ;) PERO BUENO ESPERO QUE LES ESTE GUSTANDO (: Y POR CIERTO, SAARIII, ESTOY EXTREMADAMENTE FELIZ FELIZ FELIZ FELIZ FELIZZZZZZZ DE QUE SIGAS CON TU BLOG, NO SE QUE HUBIESE SIDO DE MI Y DE TUS LECTORAS SINO HUBIESES SEGUIDO U.U #DEAD :P BUENO EN FIN, ESTOY VERY HAPPY SISTER! ♥ TE QUIERO Y GRACIAS POR EL VIDEO :D Y POR EL QUE NO NOS HICISTE A JENY Y A MI ¬ AUNQUE TE ENTENDEMOS, SABEMOS QUE TENDRIAS QUE CONTAR MUCHAS COSAS 1313 JAJAJAJAJAJ BUENO ME VOY, ESPERO QUE LES GUSTE, BESOS Y CUIDENSE! ULTIMO VIERNES DEL AÑO! :D

jueves, 29 de diciembre de 2011

Liberty Walk: Capítulo 15

La noche siguiente, Nick estaba sentado en su Lexus mirando pensativamente al Balmoral. Éste era el segundo día seguido que Miley no venía a él. Toda la noche anterior y hoy anduvo con pies de plomo, preguntándose qué situación erótica nueva habría ideado para que él participe. La había esperado en su departamento esta noche hasta pasadas las diez, y luego, incapaz de soportar más, subió a su auto y condujo hasta el hotel.

Así que ahora estaba aquí sentado, preguntándose si debía subir o no, preguntándose si a ella le agradaría una movida así de su parte o no, o si estaría deseando que él la deje tranquila de una maldita vez. Quizás no había aparecido para ningún encuentro estos últimos dos días porque había decidido que no quería tener más nada con él. Planeaba irse en una semana. Quizás quería una ruptura limpia.

Y quizás él no la dejaría irse tan fácilmente.

Los dedos de Nick se aferraron al volante tan fuertemente que se le pusieron blancos los nudillos. Estaba cansado de jugar a ser el Sr. Agradable, cansado hasta la coronilla de dejar que la vida le suceda en lugar de tomar lo que quería de ella, al carajo con las consecuencias. Había sido criado para ser un caballero considerado, para que no le trajera nada a cambio. Bueno, no más.

Deseaba a  Mley, incluso la necesitaba. Nada era lo mismo ya.

Mierda, ni siquiera se vestía como solía. Las gafas doradas se fueron, la vestimenta de profesor sensato fuera de la universidad se fue, todo lo que alguna vez llamó normal se fue.

Mirando los ajustados jeans negros y el chaleco que llevaba puesto, Nick llegó a una irrevocable conclusión. Si Miley no había decidido hasta ahora que no volvería nunca a Atlanta, entonces estaba por decidirlo esta noche.

Abrió la puerta del auto con fuerza, y salió suavemente de él, con pasos decididos. Entró al Balmoral y pasó de largo el vestíbulo completamente, dirigiéndose directamente arriba a su suite.

Cuando salió del ascensor en el quinto piso, leyó atentamente los números de las habitaciones hasta que encontró el que pertenecía a ella. Golpeó abruptamente, y esperó impaciente que ella abriera la puerta, mirando su reloj cuando no apareció inmediatamente.

Ella no estaba allí.

Los ojos de Nick se achicaron, y su ánimo se volvió sombrío. Si no estaba en su habitación del hotel y no estaba con él, entonces dónde exactamente…

El sonido de una risa femenina familiar llegó a sus oídos y siguió su camino por su espina dorsal. Nick se dio vuelta lentamente, cautamente, con todos los sentidos en alerta. Los ojos se le achicaron posesivos, y las manos se le cerraron en puños cuando vio que Mley salía de una suite que no era la suya. Venía riéndose, pero sus ojos se abrieron grandes con… ¿estupor? ¿miedo?…al detenerse frente a él.

–Nick –dijo en voz baja– ¿qué estás haciendo aquí?.

Sus ojos echaron un vistazo a sus senos antes de posarse en su cara.

–Creo –dijo claramente, con palabras entrecortadas– que la pregunta apropiada es dónde mierda has estado tú y con quién.

Los ojos de Miley se agrandaron. Acababa de volver de ayudar a Selena a instalarse al otro lado del corredor y por eso no tuvo tiempo de ir a él hoy como lo había planeado. Y ayer… suspiró… ayer estuvo tan angustiada con la idea de irse de Escocia, de dejar a Nick, que no pudo desarrollar un apetito sexual de ningún tipo. La seducción fue lo último en su cabeza en ese momento.

Supuso que lo mejor sería poner las cartas sobre la mesa y decirle lo que sentía. Después de todo, sólo quedaban seis días más.

–Creo que lo mejor será entrar en mi habitación y hablar.

Sus orificios nasales se agrandaron.

–Ni mierda.

Miley giró sobre sus talones, pensando que Nick estaba a punto de dejarla, con el corazón palpitando por ese motivo. Pero no caminó hacia los ascensores. En lugar de dejarla para siempre, como pensó que haría, se detuvo frente a la habitación de Selena y empezó a golpear fuertemente la puerta como si estuviera poseído.

–¡Abre la puerta, maldito bastardo!.

A Miley se le cayó la mandíbula cuando se dio cuenta de que Nick pensaba que había estado en la habitación del hotel de Selena con otro hombre. Si no hubiera estado tan encantada por el hecho de que él estaba celoso, que no quería que estuviera con nadie más, le habría arrojado algo para hacer que dejara de humillarla frente a su mejor amiga. Estaba golpeando la puerta con violencia, después de todo.

–Nick –dijo Miley, cuando finalmente le salió la voz mientras corría a su lado– por favor deja de golpear esa puerta. ¡Te vas a arrepentir de esto!.

–Ah, me voy a arrepentir, ¿no? –dijo entre dientes, las venas de sus antebrazos hinchadas y los músculos contraídos visiblemente– lo veo bastante dudoso.

Golpeó más fuerte, y su voz enloqueció.

–¡Abre, maldita sea! Abre la puerta antes de que la abra…ahhhh…de una patada– finalizó más suavemente.
Nick miró hacia abajo para ver la pequeña estructura de… una hermosísima mujer. Estaba tan abrumado por su error, tan agradecido de que de hecho fue un error, que todo lo que pudo hacer fue seguir mirándola.

Las manos de Selena volaron hasta sus caderas. Lo miró frunciendo el entrecejo.

–La puerta está abierta, Rambo. Ahora, ¿en qué te puedo ayudar?. [jajaja Rambo xD]

Miley intercedió rápidamente.

–Selena –dijo, aclarando su garganta– quiero presentarte a Nick. Nick, ésta es mi mejor amiga, Selena.

–Selena –repitió Nick, sus ojos oscuros encendiéndose, sus labios dibujando rápidamente una sonrisa. Sentía simplemente demasiado alivio como para avergonzarse – ¿Cómo te va?.

Ella le dio la mano y rió por lo bajo, lo que lo ayudó eficazmente a salir del aprieto.

–Me va bastante bien, considerando que casi me patean el culo por tener una aventura con mi mejor amiga.

Nick tuvo el buen tino de mirarla avergonzado.

–Yo, eh, no fue mi intención patearte el culo tan así como tú lo pones. Sólo que yo, eh… yo estaba terriblemente ansioso por conocerte. (SEEEE AHORA TE QUERES MONTAR A SELENA NICK -.- JAJAJA)

–A-há.

–Es cierto. Miley me ha hablado mucho de ti.

–A-há –Selena sonrió– las puertas no son a prueba de ruidos, sabes. Escuché todo lo que le dijiste a  Miley antes de amenazar con abrir la puerta a patadas.

Miley se mordió el labio, reprimiendo una sonrisa. La alegró notar que Nick se recuperaba rápidamente.

–Bueno –dijo con un marcado acento escocés– quizás me permitas el privilegio de compensarte por este encuentro tan engorroso mañana. ¿Quizás podría llevarlas a las dos a tomar algo por ahí o algo así?.

Selena rió por lo bajo, asintiendo con la cabeza a modo de aceptación.

–Suena bien –miró rápidamente a Miley – ustedes dos vayan a hablar. Tengo que hacer algunas llamadas telefónicas –le sonrió a Nick.

–Gusto en conocerte, Rambo. Miley , te veré en el desayuno.

Miley rió por lo bajo mientras veía cómo Selena volvía a su habitación. Meneó su cabeza a Nick y sonrió.

–Te dije que lo lamentarías –murmuró.

Él sonrió sumiso.

–Supongo que sí lo hiciste.

Ella hizo un gesto con su mano hacia su propia habitación.

–¿Quieres pasar?.

Sus miradas se cruzaron.

–Sí, de verdad lo quiero.


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BUENO HASTA ACA POR HOY, COMO SE HABRAN DADO CUENTA LOS CAPS SON DEMASIAAAAAAAAAAAADO LARGOS, ASIQUE ESTA NOVE NO TIENE MUCHOS CAPS U.U CAPAZ SI LOS DIVIDIERA UN POCO, PERO COMO ME VOY EL DOMINGO DE VACACIONES NO LAS QUIERO DEJAR CON LA INTRIGA POR 2 SEMANAS :P LAS QUIERO CHICAS Y LAS EXTRAÑE :( ESPERO QUE ESTEN BIEN :D BESOSS Y CUIDENSE ☻

Liberty Walk: Capitulo 14

–Ay, Selena, por favor dime que es una broma.

–Me temo que no –su suspiro se pudo escuchar claramente a través de la línea telefónica– ese bastardo despreciable me dejó.

Miley se mordía el labio inferior mientras agarraba firmemente el teléfono con su mano.

–Ay, linda, lo siento tanto. Nunca me di cuenta de que ustedes dos tuvieran problemas. Tú y Justin parecían hechos el uno para el otro.

–Las apariencias evidentemente engañan. Mientras hablamos, mi marido se está mudando con la modelo de la portada de su última novela.

–Ay, querida

Miley cerró los ojos por un momento, sintiendo el dolor de Selena como si fuera suyo. Las dos habían sido íntimas amigas desde que se conocieron en una fiesta ofrecida por la editorial Ballast Books. Ambas escribían para la editorial, pero para departamentos diferentes.

–¿Qué voy a hacer, nena? –Selena suspiró– para ser honesta, hace años que no estoy enamorada de Justin, pero aun así es mi marido. Estoy tan deprimida que apenas puedo ver.

Miley lo analizó por un momento.

–Bueno –dijo, aclarando su garganta– ¿por qué no vienes a Escocia y te quedas conmigo la semana que viene? –sonrió, pensando que era una idea realmente maravillosa– no sólo me encantaría andar por ahí contigo, pero además, si tú no te hubieras preocupado tanto por lo que ese imbécil pensaría de ti si venías de vacaciones sola a Europa en primera instancia, estarías aquí de todas formas. De hecho, se supone que estés aquí con el resto de los escritores de Ballast.

–Eso es cierto –aceptó Selena, sonando como si le empezara a gustar la idea.

–Podrías quedarte aquí mismo conmigo. Ballast me acomodó en una habitación muy linda.

–Olvídalo –Selena se rió por lo bajo, el primer signo de buen humor desde que llamó a la habitación de  Miley  un poco más de veinte minutos atrás– no te ofendas, Miley, pero lo último que tengo ánimos para hacer es escucharte toda melosa con el sujeto que conociste.

Miley frunció el ceño.

–¿Me viste alguna vez comportarme de forma melosa? –se negó a pensar en los sentimientos almibarados que albergaba para Nick– además, nunca jamás ha subido a mi habitación del hotel.

–A-há. ¿Entonces todavía no te has acostado con el Dr. Semental?

–Yo no dije eso –murmuró.

Selena echó su cabeza hacia atrás y rió.

–No importa, nena. Ahora realmente no quiero saber.

Miley rió por lo bajo, sacudiendo levemente la cabeza.

–Sólo di que vendrás. Trae a Erica si quieres. Sólo dime por favor que está bien que te reserve una habitación –le pidió esperanzada.

Selena se quedó callada tanto tiempo que Miley estaba segura de que diría que no. Pero entonces, milagrosamente, dio marcha atrás y cambió de idea.

–No puedo llevar a mi hija porque empieza pronto la escuela, pero estoy segura de que mi madre la cuidará por mí. Son unas vacaciones de trabajo, después de todo.

–Entonces….

–Sí –Selena rió por lo bajo, sintiéndose más malvada y descarada de lo que se sintió en años– ve y reserva esa habitación. Por una semana.

Miley sonrió, sin poder creer que se las había arreglado para convencerla.

–Excelente. Llamaré abajo ahora mismo. ¡Reserva ese vuelo apenas colguemos!.

–Lo haré, linda. Gracias por todo –su voz sonó trémula, lo que hizo saber a Miley que se estaba emocionando con la idea– si hay un lugar en el vuelo de esta noche, estaré allí mañana por la mañana.

–No veo la hora.

–¡Ni yo! Nos vemos.

Cuando Miley colgó el teléfono, pensó que una semana no era mucho tiempo, no era mucho en absoluto. Y aun así ese era todo el tiempo que le quedaba con Nick. Una semana más y se estaría volviendo a Atlanta. La idea era extremadamente deprimente.

Durante los últimos siete días, desde la noche de la reunión formal de Nick en la universidad, lo estuvo seduciendo de formas nuevas casi todos los días. Se le aparecía y ponía a disposición en su oficina, entraba a su departamento a hurtadillas y le hacía el amor allí, hasta lo llevó engañado al castillo de Sterling y lo montó hasta el éxtasis en los terrenos del palacio.

Y sin embargo, después de todo su esfuerzo, Nick todavía no la había buscado.

Miley se paró con un suspiro y caminó sin apuro para admirar la vista de Edimburgo desde su ventana. Cruzando los brazos sobre sus senos, se preguntó si todos sus planes y confabulaciones habían sido en vano. Quizás Nick se contentaba con tener una aventura con ella mientras estaba aquí, pero quizás él realmente no quería continuar las cosas más allá de la semana restante que ella había planeado quedarse.

Él sabía que ella planeaba irse, sabía que tenía pasajes para Atlanta para dentro de una semana exacta. No le había dicho nada para tratar de frustrar esos planes. Nada en absoluto

Miley se desplomó en la silla más cercana y respiró hondo. Tenía la misma sensación de nervios en el vientre que había tenido mientras esperaba que Ballast se volviera a comunicar con ella respecto a si planeaban comprar su primer manuscrito o no. Sólo que esta vez, admitió, la apuesta era muchísimo mas alta.


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CHICASSSSSS VOLVIII :D PERDON POR NO HABER POSTEADO ANTES, TUVE UNOS DIAS DE LOCOS U.U LA COSA ES QUE ESTA PC, DONDE TENGO LOS CAPS, NO LA PODIA USAR, XQ MI PAPA ESTABA PINTANDO MI PIEZA Y BUENO, SOLO PODIA USAR LA NOTEBOOK Y AHI NO TENIA CAPS :P JAJAJAJ BUENO EN FIN, EL DOMINGO ME VOY DE VACACIONES, ASIQUE VOY A TRATAR DE TERMINAR DE SUBIR ESTA NOVE ANTES DEL DOMINGO :D

sábado, 24 de diciembre de 2011

FELIZ NOCHE BUENA Y FELIZ NAVIDAD!! ♥

BUENO CHICAS ESPERO QUE HOY TENGAN UNA EXCELENTE NOCHE, TODAS, ABSOLUTAMENTE TODAS, SE LO MERECEN, NUNCA PENSE QUE ESTE AÑO IBA A CONOCER A PERSONAS COMO USTEDES, ALGUNAS VIVEN EN ARGENTINA COMO YO, OTRAS ESTAN A MAS DE 5000 KM Y AUN ASI LAS QUIERO Y LES TENGO UN GRAN APRECIO, ESPERO QUE RECIBAN MUCHOS REGALOS :D Y QUE SEPAN DISFRUTAR DE ESTA NOCHE, QUE SOLO OCURRE UNA VEZ AL AÑO, NO SE SI TODAS SERAN CATOLICAS, PERO AUN ASI, HOY NO SOLAMENTE FESTEJAMOS NAVIDAD, Y TIRAR FUEGOS ARTIFICIALES Y RECIBIR REGALOS, RECUERDEN QUE HOY ES EL NACIMIENTO DE JESUS, HOY MI MAMÁ ME LO DIJO, Y ME LO HIZO RECORDAR SOBRE TODO, XQ BUENO HACE MUCHOS AÑOS QUE YA NO VOY A LA IGLESIA PERO AUN ASI CREO Y ME ACUERDO DE MI DIOS/JESUS/VIRGEN Y TODOS LOS SANTOS :P JAJA, BUENO EN FIN, CREAN, SUEÑEN, DISFRUTEN, CREZCAN, SEAN FELICES Y COMAN PERDICES JAJAJA, LAS QUIERO CHICAS, ENCERIO, GRACIAS POR TODO EL  CARIÑO QUE ME BRINDAN SIEMPRE, POR CUALQUIER LADO, POR BLOGGER, TWITTER, FACEBOOK, MSN (lo volvi a usar por ustedes) ASIQUE BUENO, FELIZ NOCHE BUENA Y FELIZ NAVIDAD, NUNCA OLVIDEN DE SOÑAR, NUNCA DEJEN DE AMAR, DE BRINDAR AMOR, DE IRRADIAR AMOR, Y NUNCA DECAIGAN Y SI ALGUN DIA LO HACEN ACUERDENSE QUE ESTOY SIEMPRE, AUNQUE ESTEMOS LEJOS, SIEMPRE MANTENGANSE FUERTES, O SINO YO LAS AYUDO :D EN LO QUE PUEDA, CREO QUE YA ME DESPEDI COMO 5 VECES JAJAJAJ
ASIQUE, AHORA SI, ME VOY, DISFRUTEN DE HOY CON TODOS SUS SERES QUERIDOS! BYEEEE ♥

SUMISA: Cap.8 NO ME HAGAS ESPERAR (parte 2)

Ella era confiada, segura de sí misma, en el control de sí misma y de su ambiente.
¿Por qué se sentía de esa manera con respecto a Nicholas? ¿Le gustaba que la cuidase, y hacer cualquier cosa que él le ordenara que hiciera?
Cuando el camarero salió, Nicholas le dijo, -Cómete su almuerzo antes de que te devore delante de todo el mundo-. Esos ojos azules increíbles ardieron al encontrarse con lo de ella, y diciéndole que él quería decir exactamente lo que había dicho.
-Sí, Cariño,- logró decir ella antes de enfocar la atención en el plato que tenía delante. Ella lentamente se comió su salmón, bañado en alcaparrones y mantequilla de limón. El brócoli, las zanahorias, y un arroz amarillo, las verduras estaban crujientes, como a ella le gustaban, y el arroz silvestre estaba cocinado a la perfección.
-Esa es mi chica,- dijo Nicholas, y ella estaba segura que oía humor en su voz. Sin duda por la forma en que ella devoraba su comida. Después de todo ese sexo, bien, casi sexo de su parte, ella estaba hambrienta y era voraz.
Cuando se hubo comido su último mordisco de salmón, ella miró hacia arriba para ver a Nicholas observándola. Su plato vacío fue empujado lejos de él, sus brazos doblados encima de la mesa, y él la contempló fijamente. Miley nadó en sus ojos azules como el mar, y no podía saber si era el vino o la admiración por Nicholas lo que la afectaba.
-Acércate más a mí-. Él cogió su vaso de Chardonnay, y lo inclinó lo suficientemente cerca para que sus labios y su aliento ofuscado rozaran el vaso.
La barriga de Miley revoloteó cuando se apoyo más cerca de él, sintiendo su calor contra ella.

Nicholas tomo un sorbo de vino, y luego colocó el vaso en la mesa. Él puso los dedos en su pelo y la beso en los labios.
Miley los abrió para él, esperando el empuje de su lengua. En lugar de eso él le lleno con el vino de su boca la de ella. Su mundo dio vueltas. El vino era mucho más intoxicante llegando de él, el calor del fluido pasó por alto su boca y bajo por su garganta. Ella se derritió tan completamente contra de él que perdió el rastro de sí misma y de todo lo de alrededor de ellos. Él colocó su mano contra la espalda de ella, aplastándola más fuerte contra él, embistiendo sus senos contra su camisa suave de cuero.
Lo último del vino pasó de su boca para la de ella y luego su lengua lo reemplazó, ahondando en su calor como para hacer un reconocimiento de lo que fuera posible de ella. Ella agarró con fuerza sus puños en su camisa, su lengua encontrando la de él. Él sabía a vino y a varón puro, y tenía olor a perfume limpio de jabón y a loción para después de afeitarse, todo mezclado.
Ella se aferró más fuerte a él, lo suficiente para no quebrantar el beso, no queriendo perder el contacto precioso entre ellos.
Nicholas respiraba fuerte, dejando que su respiración jadeante, y su aliento entrara fuerte y en boqueadas hambrientas en su boca. Su cuerpo tembló de necesidad por él, para lo que él le diera, y su mente apenas podría concentrarse alrededor del deseo increíble que ella sentía por el hombre.
Sus ojos la atraparon, la sujetaron. -Toma esto,- le dijo él en una voz ronca que le dijo a ella que él estaba tan excitado como ella. Por un momento ella no supo lo que él quiso decir, pero cuando él recorrió con la mirada a su Chardonnay ella alcanzó la copa con una mano temblorosa. Sus dedos apenas se agarraron del vaso cuando ella se lo llevo hacía sus labios, y se lamió una pequeña gota de vino que le había caído encima de su barbilla mientras tomaba un sorbo de vino y aguantándolo en su boca para él, no tragándoselo.
Cuando ella colocó el vaso en la mesa, Nicholas se acerco otra vez a su boca. En lugar de besarla otra vez, él le dio un golpecito con su lengua, aceptando con entusiasmo las caídas de vino en su barbilla.
Él lentamente movió sus labios en los de ella y abrió su boca. Ella le alimentó con el vino, dejándole gotear de sus labios encima de su lengua.

Nicholas se expresaba con gemidos y se hicieron pedazos los labios conjuntamente, él agarró con fuerza su pelo tan fuerte que el dolor la sobresaltó, pero rápidamente se mezcló con el placer, uniéndose al beso increíble.
Cuando saco su lengua de su boca y levantado su cabeza para mirarla directamente a los ojos, y deslizó una mano por su pelo hasta acariciar el lado de su cara. Miley se apoyó en su palma, el sentimiento casi tan excitante que sus músculos y sus extremidades ya no la mantendrían.
Él tocó el puente de su nariz con un dedo y le regalo a ella una sonrisa sensual. -¿Sabías que he querido besarte desde el primer momento en que te vi?
El corazón de Miley golpeó un poco contra su pecho. -pensé que usted apenas sabía que existía, Cariño.
-¿ Cómo podría yo no verte? Tú caminas a grandes pasos en la oficina con tal confianza y tal gracia que tú acaparas mi aliento.- Él sonrió mientras acariciaba con un dedo su nariz. -y ahora tú eres mía.
Su superior brevemente nadó con sus palabras, pero ella se recordó a sí misma cómo fácilmente él la había entregado a otro hombre. -Para este fin de semana sí, Cariño-.
Él sonrió. -Ven conmigo. Te mostraré el sitio-.
Miley tomó aliento temblorosamente e inclinó la cabeza. Ella no supo le había ocurrido, pero lo que fuese que ocurría le dio un susto mortal a ella. Aún más que toda la esclavitud y los castigos que él se había sacado de entre las manos hasta ahora.

Nicholas y Miley pasearon por los alrededores cogidos de la mano. Él sujetó la correa, también, pero necesitaba el calor de su mano pequeña en la de él.
Él no podría hartarse de ella. Él sabía que nunca lo haría. Él disfrutaba de todo acerca de ella. La forma que ella no se echaba atrás en la sala de juntas cuando fuertemente discutía de un asunto. La forma que ella estaba dispuesta a cumplir un compromiso. La forma que ella trataba a sus empleados con justicia, pero con la firmeza de un buen gerente.
De observarla completamente, él sabía ella era una buena y leal amiga para sus amigos, y que se desviviría por ellos. Ella era honesta y cariñosa.
Y un bledo, pero ella era bella. Sus pechos primorosos, su pelo bastante negro, sus curvas suaves, y sus largas piernas. Dios, él quería follarla. Se refreno, echando mano de su control para evitar tumbarla ahora mismo encima de la hierba y meterle la po*lla* en su coño caliente ahora mismo y delante de todo mundo en el maldito centro vacacional.
No. Él esperaría hasta que estuviesen solos como había planificado, y luego la tendría.
Él en el pasado siempre había disfrutado observando a sus mujeres mientras otros hombres y mujeres les daban placer. Hoy, sin embargo, había sido difícil. Por más que le había animado, él se había encontrado queriendo apartar a Miley y obligarla cumplir solo con él.
Pero él estaba pensando en esta noche, en la mazmorra. Él no podría esperar a verle a ella afrontar el placer que le iba a dar, como nunca antes lo habría sentido.
Pero primero quería que ella le diera placer a él.

Sus pasos eran más rápidos mientras se acercaban a las cabañas, y él tuvo que obligarse a bajar la velocidad. Miley se tambaleó en sus tacones mientras caminaba por el césped disparejo y a él le pareció que ella perdía ligeramente el equilibrio y su cuerpo casi desnudo rozó contra el suyo.
Cuando alcanzaron la tienda de campaña elegante, Nicholas empujó el alerón de la puerta y observó la cara de Miley cuando ella entro.
Era absolutamente decadente, pensó Miley cuando contempló alrededor del cuarto enorme. Parecía la tienda de campaña del harén que un sultán podría tener, cada pulgada del suelo estaba llena de almohadones con brocado bordado, y con tapices exquisitos colgados a lo largo de las paredes. Tenía olor a las especias exóticas y a incienso ligero de sándalo. Un palo de oro alto en el centro de la tienda de campaña soportaba el cielo raso que se levantaba muy por encima de sus cabezas.
Contra una pared de la tienda de campaña, ella también vio dos camerinos. Al lado de ellos había una colección de látigos, bufandas, y floggers de tamaños y colores diferentes, colgando de la pared del cuarto de vestir. Miley se mordió el labio inferior, preguntándose qué tendría en mente Nicholas. Él estaba todo el tiempo asombrándola.
Ella miro hacía los ojos de él y chocó con sus ojos azules, y vio un brillo taimado mezclado con lujuria.
-Entra aquí dentro- dijo él. Él tiró de su mano y ella se tropezó con una almohada, apenas manteniendo el equilibrio mientras él la conducía al vestidor. Él tiró a un lado la cortina y ella vio un traje de oro tan brillante como lo que una chica del harén podría llevar puesto. Él saco las prendas de vestir de la percha y le dio un sujetador y un pantalón. -Pónte esto.
Ella se puso la penda sobre el pecho, el material sedoso sensibilizando sus pezones tensos. -Sí, Cariño.
-Déjate puesta tu correa, y tus tacones, también.
Nicholas agarró su barbilla y arrastró su pulgar sobre sus labios. -Y no me hagas esperar.
Miley tembló por su roce. -Sí, Cariño,- dijo ella cuando él salía, dejando la cortina que la cayese cerrando detrás de él.
Ella cambió de dirección y percibió un movimiento por el rabillo del ojo, viendo su imagen en el espejo colocado en un lado del vestidor. Por un largo momento ella clavó los ojos en sí misma, sus ojos abiertos con vergüenza.



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BUENO CHICAS EL MARATON LLEGO AL FINAL ;) (menos mal e.e) ESPERO QUE LO HAYAN DISFRUTADO NO COMO YO QUE CADA VEZ QUE LEIA ME VOLVIA A TRAUMAR E.E JAJAJAJAJAJA BUENO EN FIN, CUIDENSE Y LAS QUIERO ♥

SUMISA: Cap.8 NO ME HAGAS ESPERAR

OK TAMPOCO VOY A CAMBIAR LAS PALABRAS U.U NO QUIERO SEGUIR RECORDANDO MI TRAUMA JAJAJAAJAJAAJAJ
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Una brisa susurró a través de las hojas y las flores de alrededor de ellas, mientras todo el mundo esperó impacientemente que Miley obedeciera. Ella tragó saliva después del torrente de timidez al pensar en hacerle a ella lamer a las mujeres. Una cosa era tener sus manos y sus bocas en ella, otra era ser la única succionando y lamiendo.
Liam la empujó fuera de su regazo, obligándola a levantarse. Su po*lla se deslizó a través de su piel desnuda y ella no podía evitar imaginar lo que sería estar con Nicholas y el Liam al mismo tiempo.
-Limpie a las chicas,- repitió él, con un tono más duro en su voz, y ella supo que él estaba disgustado porque ella no había contestado aún. Ella ciertamente no quería ese látigo en su trasero otra vez.
-Sí, Liam-. Ella se tambaleó en sus tacones a través de la sala hacía las gemelas, el calor llenándola cuando pensó acerca de lo que ella estaba a punto de hacer.
Nicholas está observando a las gemelas que estaban sentadas sobre el banco, y Miley se arrodilló entre los muslos de Selena. El suelo estaba duro contra sus rodillas, pero los muslos de Selena eran suaves alrededor de su cintura.
Con vacilación, Miley se inclinó hacia adelante y le dio un golpecito con su lengua a lo largo de una corriente de semen que bajaba rodando por el pecho de Selena. La Esclava sexual suspiro y cogió el pelo de Miley en sus manos.

Miley quiso que esto terminara lo más pronto posible. Ella lamió más rápido, con más propósito, y se asombró al comprobar que cuando degustó el sabor del semen de Nicholas, este sabía diferente con la sal de la piel de Selena. El nerviosismo subió vertiginosamente por la barriga de Miley cuando ella lamió un camino de semen hasta el pezón de la mujer. Puramente por curiosidad, ella chupó fuerza un pezón, dibujándolo en su boca y ligeramente yendo a toda prisa al otro. Selena gimió y empujó su pecho más adentro en la boca de Miley. Selena olía a semen y a los jugos de entre sus muslos, y una fragancia cítrica ligera que agradaron a los sentidos de Miley.
Ella encontró la percepción del pezón inusual en su boca. Suave, pero duro, y el círculo de alrededor del pezón estaba arrugado y lleno de baches para su lengua. Apenas consciente de cualquier otra cosa a su alrededor, Miley movió su boca al otro pezón de Selena y la succionó a pesar de que allí no había más semen. Después de ir a toda prisa en los pezones Selena, Miley terminó de lamer el resto del semen de Nicholas del cuerpo de la mujer. Él aun se había corrido en la cara de Selena, y Miley la lamió, también. Cuando ella le dio un golpecito a una gota de la esquina de la boca de Selena, la mujer dejó escapar un suspiro suave y revolvió sus labios para Miley. Se besaron un beso largo y dulce que hizo que el corazón de Miley corriera a velocidad.
-Demi está a la espera,- vino la voz de Nicholas, brusco e intenso como si fuera estuviera enfadado más allá de lo normal.
Miley quebrantó el beso, apenas refrenando una sonrisa. Ella esperaba que la po*lla de Nicholas estuviese tan dura que pudiera atravesar sus pantalones.
Ella estaba ciertamente muy caliente por sus palabras y por estar lamiendo y besando a las mujeres, frotándose en otro hombre delante de su “Amo”, y siendo besada y acariciada por mujeres y hombres extraños, era increíblemente erótico.
Ella dejó a Selena para arrodillarse entre las piernas de Demi. La bella mujer abrió sus muslos, y Miley olió sus jugos. Antes de que ella tuviese posibilidad de recobrar el aliento, Demi la besó fuerte y con hambre. Miley suspiró en la percepción del beso, y luego apartó su boca, le lamió el semen de la mejilla de Demi. La Esclava sexual empezó a pellizcar y a tocar los pezones de Miley mientras ella le daba un golpecito con su lengua a lo largo de las huellas de semen, pasando sobre el cuello de Demi, hasta sus senos.
-No hay vuelta de hoja, cariño-. La voz de Nicholas estaba más ronca. Límpiela bien.
Demi se emociono y se excito más, sus manos agarraron el pelo de Miley. Miley disfrutó de prestar atención a los pezones de la mujer en la misma forma en que había succionado los de Selena.

Cuando terminó, se sentó de en el suelo, su manos en su regazo, y contempló a Nicholas. -¿Qué quiere que haga ahora, Cariño?- Preguntó ella, esperando que él le permitiese correrse.
Él acarició un mechón de cabello que había caído en su cara y se lo colocó detrás de la oreja. -Yo creo que es hora de almorzar-.
Miley estaba avergonzada. Ella se sentó a la mesa del almuerzo, sola con Nicholas, su cuerpo entero ardiendo de vergüenza cuando él la obligó a almorzar con su sostén todavía bajo los pechos. Sus pezones la traicionaron, arrugándose y convirtiéndose en picos duros, tensos, y su coño chorreado con más humedad.
¿Maldita sea, cómo le podía él hacerle esto? Aún en cierta forma ella se animó, y ese pensamiento le hizo pasar aun más vergüenza.
Su única consolación era que tanto las mujeres como los hombres que había sentados en otras mesas estaban tan desnudos como ella, si no más. Alrededor de ellos había otras parejas, tríos, y grupos más numerosos. Los despliegues manifiestos de sexualidad eran obviamente la norma, como lo eran la desnudez y la semidesnudez. Caramba, una vez que la mortificación de Miley disminuyó, ella se permitió echar un vistazo alrededor y vio esclavos de todas las formas y los tamaños, y de ambos géneros, quienes estaban completamente desnudos. Muchos llevaban también correas.
Pero ella todavía encontró sus manos aflojando hasta sus pechos, queriendo ahuecarlos, esconderlos.
-Alto-. Nicholas colocó su mano encima de la de ella y chocó con sus ojos. La electricidad silbó a través de ella por su roce. -Tú debería enorgullecerse de exhibir tan bellos pechos-. Sus ojos se estrecharon con lo que pareció ser lujuria. -Ahora mismo quiero llevarte a nuestro cuarto, zurrar tu culo, y follar hasta que tú no puedas caminar.
Miley tragó saliva. Sus palabras, la ronquera en su voz, la forma que él la miró, todo la puso tan caliente que ella apenas lo podía aguantar. Desde que hoy ella no había tenido permiso para tener un orgasmo, ella estaba tan excitada y caliente que estaba segura que podría correrse con una simple rozadura de la correa de su tanga contra su clítoris.
No. Ella no sucumbiría. Ella no le daría a Nicholas la satisfacción de permitirle castigarla otra vez.
Estaban sentados en una mesa en un bello patio rodeado por vegetación exuberante y una colección variada de flores de colores. El brillo de sol de la tarde calentaba toda la piel dejada al descubierto, y el aire olía bien, a rollos asados a la parrilla y pollos recientemente asados al horno, y a las carnes asadas. El perfume adicional de flores y el aire fresco la relajaron un poco.

El camarero trajo a Nicholas la comida que había pedido para ellos, y Miley se encontró evitando sus ojos, todavía avergonzada por llevar sus pechos desnudos. Cuando ella trató de alcanzar su vaso de Chardonnay, sintió el peso del tirón de la tira de cuero del tanga contra su clítoris acariciándola, y el collar suave de cuero pareció un poco más apretado de lo que lo tenía antes. Quizá era el hecho de que tenía una excitación fuerte desde hacía tiempo debajo de su vergüenza y su lujuria hacia Nicholas.
Sobre el borde de su copa ella le estudió, admirando su perfil cuando él dijo algo al camarero. Las facciones de Nicholas eran fuertes y masculinas y a ella le gustaba la forma que él enfocaba la atención en lo que fuera la tarea estaba ante él, ya sea que estuviera en la sala de juntas, o aquí en el centro vacacional, dominándola.
Su mano tembló cuando ella cuidadosamente coloco la copa sobre la mesa. Simplemente el pensamiento de lo que él podría tener en mente para ella le produjo un escalofrió de excitación.Tranquila, se dijo a sí misma, tú es una Vicepresidente de una corporación importante recuérdatelo, por el bien de Cristo.

SUMISA: Cap.7 SUEÑO DE TODO HOMBRE (parte 2)

ANTES DE SUBIR ESTE CAPITULO, VOY A ACLARAR QUE NO VOY A MODIFICAR NI LAS PALABRAS NI LA MANERA DE EXPRESARSE DEL REAL AUTOR, SOLO LOS NOMBRES PARA QUE ENTIENDAN, PERO SOLAMENTE ESO, XQ NO VOY A RE LEER EL CAPITULO XQ HASTA YO QUEDE O.O CUANDO LO LEI, ¬ ENCERIO, SI ME DICEN "NO LA SUBAS MAS" LES PUEDO ASEGURAR QUE NO LA SUBO, XQ HASTA YO TENGO VERGUENZA, U.U CUANDO SUBI EL PRIMER CAP. DSP ME ARREPENTI JAJAJAJAJA BUENO EN FIN AHORA VIENE EL CAPITULO!
LES RECUERDO QUE EL ESCRITOR ES ESPAÑOL, ASIQUE BUENO SEPAN ENTENDER QUE NO QUIERO VOLVER A LEER EL CAP U.U SOLO LA SUBO XQ ME LO PIDEN, SINO YA LA HUBIESE BORRADO...
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Los ojos de Miley se ampliaron y dejó caer su mandíbula. ¿Usted quiere qué? casi gritó.
-Relájese, cariño-. Los bellos ojos azules de Nicholas tuvieron un efecto tranquilizador, como el océano. -Necesitas aprender a disfrutar de tu cuerpo sin vergüenza, sin ninguna reserva-.
Miley aspiró profundamente. Ella podía hacer esto. Ella no le dejaría tener motivos para castigarla otra vez. -Sí Cariño-.
Tomándole el pelo y recostado de regreso en su banco con sus brazos doblados detrás de su cabeza y una protuberancia muy obvia en sus pantalones negros. Él tuvo concatenaciones de plata encortinando sus pantalones y su chaleco. Le gustaba Nicholas, él era un hombre poderoso y guapo, pero con cabello rubio y ojos azules. -Puede hablar a voluntad,- dijo él para la Esclava Selena.
-Gracias, Amo- dijo Selena con una sonrisa iluminando sus rasgos bonitos. Ella levantó su mano y acarició el pelo de Miley de donde había encontrado de pronto un pecho. -Ella es una esclava bella.

Miley quiso gritar yo no soy una esclava, pero en lugar de eso ella se encontró estremeciéndose por la caricia de Selena.

Miley oyó un ronroneo suave sonar, y se percató que provenían de ella. Ella disfrutaba de esto. Ella nunca había imaginado estar con mujeres, y aquí estaba ella besuqueándose con dos mujeres, y delante de dos hombres.
Demi resbaló su mano de los pliegues de Miley, luego atrapó la barbilla de Miley en su mano. -Mi turno-. Ella la separó del beso de Selena y posó sus labios en los de Miley. El beso de Demi fue más agudo, más intenso, y Miley estuvo más despertada que alguna vez. Demi sabia diferente que Selena ,a menta y té helado.
Los dedos de Selena todavía acariciaron el coño de Miley y continuó chupando uno de los pezones de Miley. Entre el beso de Selena y la caricia de Demi, Miley crecía más descabellado por el minuto. Ella se escapó del mundo verdadero, sus cuerpos retorciéndose en los bancos, sus manos en todas partes y cada una tomó turnos besándola. Demi tomó una de las manos de Miley, llevándola hacia su coño y echando a un lado el material del traje de cuero que ella levaba puesto.
La sacudida ondeó a través de Miley al sentir los pliegues de otra mujer, al palparle a ella hábilmente la carne bajo los dedos de ella. Tentativamente Miley empezó a acariciarle el clítoris a Demi, luego su toque se fortaleció más fuerte y los gemidos de Demi se hicieron más altos.
Selena piloteó la mano de Miley para su coño, y ella se encontró acariciando a dos mujeres de inmediato.
Demi se quedó sin aliento y dijo, -¿Puedo correrme, Cariño?
-Usted y Selena ambas pueden culminar,- contestó él.
Miley quebrantó su beso con Selena, y su mirada fue a Nicholas. Él negó con la cabeza. -No, tú no puedes correrte, Miley-.
Ella casi gritó de frustración y enojo en el mismo momento que Demi y Selena gritaban y sus caderas dieron sacudidas contra las manos de Miley.
Miley se retorció, oponiéndose a su orgasmo. Maldita sea, ella no se correría sin el permiso de Nicholas. Ella no le decepcionaría delante de otro Cariño y de las Esclavas de este. Ella lo había hecho una vez, pero no lo haría nuevamente. Pero jóder, aguanto completamente.
Como ella saco sus dedos de los coños, las mujeres quitaron sus manos y bocas de Miley, y se acurrucaron contra de ella por un momento. El cuerpo de Miley todavía latió y ella estaba tan sexualmente frustrada que ella apenas podría pensar claramente.
Ella recorrió con la mirada a Nicholas y al Amo Liam, y los vio satisfechos, pero expresiones con expresiones de tormento en la cara de ambos.
-El maestro Liam necesita alivio-. Nicholas señalo al Dom. -Usa tu boca perfecta en él, Miley. Luego déjale correrse todo por tus bellos senos-.
Miley lo miró boquiabierta. ¿Él iba a hacerle a ella succionar el pene de otro hombre?
Nicholas levantó una ceja y Miley supo que era su elección. Ella podría decir la palabra fin ahora, y el fin de semana acabaría, o ella podía comérsela al Amo Liam.
Cuando su mirada se trabó con la de Nicholas, ella vio cuánto le atormentaba el pensamiento de observarla a ella succionar el pene de otro hombre delante de él. ¿Querría él otro hombre follarla, sin embargo?

No fue como si se quisiesen decir cualquier cosa el uno para el otro, simplemente un fin de semana de sexo y luego estaría de regreso en el mundo real. Una conquista. Un juego. Sí, definitivamente, que eso era todo.
Pues bien, estupendo. Si él quería que otro hombre se largara con ella, pues ella le iba a dar un infierno de función.
Miley se apartó de las dos mujeres y se acercó al otro Dom. -¿Qué es lo que usted quiere que le haga, Amo Liam?
-De rodillas, moza-.
Miley se tensó en la palabra moza, pero ella obedeció, y puso sus ojos fijos en la protuberancia de su entrepierna, evitando su mirada.
Mientras ella observaba, él que estaba sentado delante suya, desabrochó sus pantalones, y saco su po*lla. No era realmente tan larga como la de Nicholas, pero si más gruesa, con una cabeza más oscura. Él se acarició su erección, recorriendo su mano a lo largo de la longitud de su cosa.
-Succiónemela, moza-. El hombre era lo suficientemente bien parecido como para hacer que el corazón de una mujer se detuviera, y su voz era profunda y palpitante. -Si no quedo satisfecho, estoy seguro que el Amo Nicholas encontrará en eso un motivo para castigarla otra vez-.
-Sí, Amo Liam,- dijo ella.

Él soltó su ***** y empujo hacia delante sus caderas. Miley se movió hacia abajo y le dio un golpecito con su lengua sobre la cabeza. Había una gota diminuta de semen que estaba en la punta de la ***** y ella se la chupo saboreándolo, encontrando un sabor algo diferente que el de Nicholas. Ella se coloco de forma en que podía ver a Nicholas. Las gemelas se habían movido para estar sentadas junto a él y poder acariciarlo. Se habían quitado sus tops y estaban desnudas de la cintura para arriba, y sólo llevando puestas sus botas y su bragas escasas. Nicholas puso sus brazos alrededor de las dos y ligeramente acarició sus hombros mientras observaba a Miley pasar la lengua a lo largo de la erección de Amo Liam. Unos grandes celos se despertaron en ella al ver que Nicholas tocaba a las otras mujeres.
Sus ojos permanecieron clavados en Nicholas y ella pensó que había visto un parpadeo de celos en sus ojos azules. Pero luego Amo Liam cogio su cara en sus manos y la obligó a mirarle. -Quiero que me mires mientras me follo su boca-.
Miley obedeció, conservando atentamente su mirada en los ojos grises de Amo Liam, y un sentimiento extraño sintió que le hormigueaba a través de la barriga. Él empezó a empujando hacia adelante sus caderas, follando su boca, Miley le dio un golpecito con su lengua a lo largo de su longitud. Ella subió las manos y empezó a acariciarle los huevos con una mano mientras envolviendo los dedos de su otra mano alrededor de su *****, trabajándole con sus empujes. Ella no podría creer qué tan mojada esto la estaba poniendo, y qué sus pezones se estaban endureciendo. Y lo que la asombró más era que su inusual aumento era puramente porque ella sabía que Nicholas la observaba – y ella sabía que le estaba causando una tensión sexual increíble dentro de él-.
-No hay vuelta de hoja, moza,- dijo Amo Liam con una voz retumbante. -Chupe más rápido-.
Mirando al Dom, Miley aumentó la presión de su lengua y sus manos y aplicó una succión más profunda.
El maestro Liam gritó y saco su ***** de su boca. Él cogio su ***** y apunto a su pecho. Su semen salido a chorros fuera de su lanza, el chorro cayendo sobre su cuello y sus senos desnudos. Las corrientes de su semen estaban calientes, pero rápidamente se enfriaron contra su piel.
Cuando caían las últimas gotas de semen de su *****, el Amo Liam gesticuló para Demi y Selena. En una voz retumbante, todavía llena por la pasión de su liberación, él dijo para las gemelas, - Limpien a Miley con sus lenguas-.
-Sí, Cariño,- dijeron al unísono.
Miley se mordió el interior de su labio cuando las dos mujeres cayeron de rodillas, y empezaron a lamerle los pechos a Miley.
Miley echo la cabeza hacia atrás y le permitió a su ego disfrutar la percepción de sus lenguas y sus labios. Ella recorrió con la mirada Nicholas y vio aprobación en sus ojos, y que su erección se hizo aun más grande, si eso era posible.
Cuando las mujeres terminaron de lamer cada gota de semen del pecho de Miley, el Amo Liam la levanto de sus pies, él estaba sentado sobre el banco y la trajo encima de su regazo. Su po*lla todavía desnuda estaba erecta otra vez, y ahondó en la rendija de su culo. Ella apretó sus puños, pidiéndole a Nicholas con la mirada si no iba a decir al Amo Liam que la podía follar ahora. No importa que las consecuencias la enloquecieran, ella tenía ganas de abofetear y enviar a la ******* a los dos Doms.

-Ahora- dijo Amo Liam –Es hora de que Demi y Selena le den placer a Amo Nicholas.-
Ante la apariencia alarmada de celos de Miley, Nicholas sonrió. Le agradó que a ella no le gustara la idea de que otras mujeres lo follasen.
Ella rápidamente silenció sus emociones dándole una apariencia de indiferencia a su cara, pero él sabía que ella estaba intentando disimular.
La grúa se tendió contento contra el banco y las gemelas comenzaron a abrirle la cremallera de sus pantalones de cuero, sacando sus pelotas y su po*lla con una increíble erección. Miley observaba a las gemelas tocarle por todo, y habiendo visto a Liam corriéndose hasta culminar, le había animado hasta el punto que su po’lla había amenazado con explotar las costuras de sus pantalones.
Como Selena tomo en su boca la po*lla de Nicholas, Demi empezó a chuparle las pelotas, metiéndose una cada vez en la boca y succionando despacio. La presión que ella aplicó le dio un despliegue violento y pequeño de dolor que realzaba su placer. Pero lo que le puso aun más excitado eran los celos que veía en los ojos de Miley cuando ella se sentó en el regazo de Liam. El Dom acarició ligeramente sus pezones mientras ella observaba a las gemelas succionarle completamente la po*lla Nicholas, y él podría decir que ella estaba tan al borde de su necesidad para llegar al clímax que estaba lista para gritar.
Le animó, también, a saber que la cosa desnuda de Liam presionaba el culo desnudo de Miley, como si estuviera equilibrada para entrar en su agujero. Nicholas no le permitía a Liam follar el coño de Miley, pero había una buena probabilidad de que Liam follara a Miley por el culo al mismo tiempo que Nicholas la follase por el coño. Si bien Miley no podría darse cuenta de eso aún, Nicholas sabía que ella experimentaría placer como nunca antes lo había sentido, y solo pensar en eso le hizo correrse.
Él enfocó la atención en la percepción de las gemelas lamiendo y ******* su ***** mientras él observaba a Miley. Sus pezones estaban tensos, y Liam la movía de acá para allá en su regazo, restregándose a lo largo de su grieta. Él imaginó eso en lugar de las gemelas trabajando en él, que él conducía su po*lla profundamente dentro del coño de Miley, follándola.
Nicholas se volvió a correr con un trueno que se levantó fuera de su garganta en un gruñido cercano. Él sacudió con fuerza su cosa en la boca de Selena. Hizo un gran esfuerzo encima de las caras de Demi y Selena y los pechos mientras continuaban ordeñando los restos del semen de él.
Liam estrujaba la cintura de Miley y rozaba sus labios cerca de la oreja de ella. -Limpie a las chicas,- pidió él. -Usando tu lengua-.


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ENCERIO NO PUEDO CREER QUE POR TWITTER ME DIGAN Y CUANDO SUBIS SUMISA QUIERO LEERRRRRRR, Y MI CARA DE O.O LES GUSTA ESA COSA? CREO QUE ESTA NOVELA ME TRAUMO ENCERIO, CON SOLO VER EL TITULO ME ACUERDO DE LO QUE LEI, Y ME "SONROJO" ENCERIO, BUENO EN FIN, en proxmo cap es el ultimo que subo y capaz tampoco cambie las palabras, les aviso igual ;)

SUMISA: Cap.7 SUEÑO DE TODO HOMBRE

Después de alimentar a Miley mezcló huevos, el embutido, y los panqueques y como ella se arrodilló ante él, Nicholas le ordenó que se acercarse. Él tiró de su correa. -Ahora apostaremos por un paseo, bebé-.
La humillación quemó las mejillas de Miley cuando Nicholas la saco del cuarto, hacia el vestíbulo. Dios mío, ella nunca había estado tan cerca de pasar vergüenza en toda su vida como en ese momento. Como él la guiaba por la correa, ella quiso que se la tragara la tierra cada vez que pasaban otros Amos y fungen como substitutos. Ninguno de los funge como substituto estaba atado con una correa como ella. Ella conservó su mirada baja según las instrucciones de Nicholas, evitando mirar a alguien a los ojos. Esa era una regla de la que ella se alegraba. Ella seguramente se moría de vergüenza si alguien en el centro vacacional la reconociera.
Por supuesto eso conducía a la pregunta de por qué estaba aquí.
El aire fresco pasó sobre su cuerpo casi desnudo. Con la falda diminuta, su culo estaba completamente al descubierto, por delante apenas cubriendo el triángulo de pelo de entre sus muslos. El sostén rozando sensualmente contra sus pezones, y sus pechos parecía que iban a escapar de sus confines. A pesar de su nerviosismo, caminar con prácticamente nada puesto delante de desconocidos era en cierta forma excitante. Sus pezones se quedaron duros como bombones de gelatina azucarada, y sus jugos remojaron la tira de cuero de su diminuta tanga.
Nicholas subió con aplomo la escalera que llevaba a la sala de descanso que era grande y elegante. Sus botas retumbaron contra los suelos de mármol, y los estiletes de Miley hicieron clic con cada paso. Por el rabillo del ojo, ella veía las miradas apreciativas de Amos y unos cuantos fungen como substituto. Un Amo categóricamente la miró de reojo y su mirada hizo que su piel se calentara.

Ella se enderezó, intentaba guardar la calma a gran altura, y evitar contacto visual. Maldecida si ella había dejado que alguien la amohinase y la llevase así.
Atravesaron andando por el cuarto, directos al laberinto de salón, lleno de hombres, y personas de todo tipo charlando. Funge como substituto en estados diversos de ropa y desvestidos permaneciendo cerca de sus Cariños. Miley no se sintió tan mal acerca de su casi desnudez, considerando lo que una cierta cantidad de las mujeres y los hombres levaban puesto o no llevaban puesto.
Ella siguió el paso de Nicholas directo a las puertas de caoba, y saliendo a un bello paraíso. Miley no podía evitar echar una mirada llena de admiración al jardín. Llegaron a lo que parecía un jardín secreto, con emparrados de vides por todos lados y por encima de ellos, trenzas con púrpura y rosas floreciendo. Una fuente grande arrojaba duchas en el aire tan golpeteado como lluvia en la piscina rodeándolo. La luz del sol moteó las losas, y las sillas con almohadas colocadas alrededor de mesas a todo lo largo del cenador. Los hombres y las mujeres pereceaban a todo lo largo del área, manoseándose, besándose, y más. Muchos olores a embutido, huevos revueltos, y los panqueques llenaban el cuarto, junto con el perfume persistente de Miley.
Como se abrieron paso por el cenador, Miley vio que había un soldado en las pocas esquinas por donde las parejas – o las grandes fiestas – podían escaparse, y podían disfrutar una cierta cantidad de buenas costumbres del centro vacacional.
Nicholas la indujo en un escondrijo, con tres bancos acolchados en cuero en forma de U. Él se deslizó encima de uno de los bancos y palmeó su rodilla, indicando que quería que ella se sentara sobre su regazo.
La cara de Miley todavía latiendo caliente por la expedición del cuarto hacía el cenador, y agradeciendo finalmente estar en alguna parte privada con Nicholas. Nada en la sala de juntas, la oficina, o su vida, la había preparado para ver gente prácticamente desnuda delante de otras personas y con correas, y que les daba golpecitos a la mínima que hicieran mal.

Nicholas extendió sus brazos. -Ven aquí, bebé.
-Sí, Cariño-. Miley se deslizó encima de su regazo. Al principio estaba tensa, pero en su aproximación, ella se relajó contra él. Su camisa de cuero suave como la mantequilla y sus pantalones que la rozaban eróticamente por toda la piel desnuda.
-¿Has visto cómo te han mirado los otros hombres y mujeres?- Él acaricio su labio inferior con el dedo índice. -Te deseaban, pero eres toda mía, y haré lo que quiera hacer contigo-.
Su voz salió baja y como la de un perro esquimal cuando ella contesto, -Sí, Cariño-.
- Te vez tan extremadamente excitante-. Nicholas arrastró su dedo hasta el nicho de su garganta y luego sobre una taza del sostén de cuero. -Quiero saborear lo qué otros sólo pueden soñar tener-.
Nicholas bajo la taza del sostén y su pecho brotó rápidamente, el pezón endureciéndose automáticamente por el aire fresco. Él agachó la cabeza y colocando su boca caliente sobre su pezón tenso y ella gimió al sentirlo tan exquisito. Mientras él chupaba, soltó su otro seno completamente dejándolo al descubierto. Ella pensó que alguien podía irrumpir allí, pero en ese momento todo lo importante fueron su boca y sus manos en ella.
Y cuando él deslizó una mano bajando por su barriga, ella contuvo el aliento hasta que él ahueco su intimidad a través del cuero suave. Él deslizó un dedo bajo la tira cubriéndole su **** y deslizando el dedo en sus pliegues mojados. Miley alzó la voz cuando él empujó dentro de ella, su dedo introduciéndolo en su canal de la forma que ella quería que su ***** entrara rápidamente en ella.
-Miley-, se quejó él levantase su cabeza. Él poso sus labios sobre el de ella. -Me gusta que estés tan mojada cuando te toco. Puedo suponerme qué tan bien va a ser así cuando te tenga. Una vez que te lo hayas ganado-.
Dios mío, ella le quería ahora.
-¿Qué?- Ella gimió otra vez cuando él metió tres dedos a la fuerza en ella esta vez. -¿Qué tengo que hacer, Cariño?
-Ganártelo, bebe-. Sus labios se movieron hacia a su oreja. - tienes que obedecer mis órdenes, seguir el protocolo, hacer todo lo que te pido, y complacerme completamente. Y luego podrás tener mi ***** dentro de tí. Te tendré hasta que grites que pare.
Miley se estremeció de la combinación de las palabras eróticas, sus pechos expuestos al aire fresco, y sus dedos empujando en su ****. Su clímax estaba llegando, viniendo como una tormenta.
-¿Puedo correrme, Cariño?- Preguntó apenas sin poder respirar.

-No-. Él no flojeó en los golpes que le daba. -Es parte de tu entrenamiento aprender a refrenar tu placer para el mío-. Sus labios lamieron su lóbulo, y su voz fue apenas un murmullo. -Tu responsabilidad es ver que estoy completamente complacido. Y ahora mismo me complace tocarte así-.
Dios mío, ella iba simplemente a explotar si él seguía tocándola. Ella peleó por refrenar su liberación, un temblor de músculos y sudor recubriéndole la piel. Cuando él finalmente saco los dedos de su intimidad, ella se apoyo en él con alivio.

Miley tembló. Ella se podía oler a sí misma, un perfume mixto con su almizcle masculino y la fragancia dulce de las flores que había encima y alrededor de ellos. Estaban en un paraíso y era sólo de ellos dos.
Ella se calmó cuando oyó voces y el sonido de ruido de pasos. Un hombre primoroso y dos mujeres redondearon la esquina y entraron en el escondrijo pequeño. Miley trató de marcharse dando media vuelta y echar bruscamente hacia arriba su sostén, pero Nicholas la paró.
-Miley- dijo él en ese tono preventivo. -¿Necesito castigarte más?
-No, Cariño,- masculló ella, conservando sus ojos bajos y evitando mirar al hombre y las mujeres que entraban.
Por el rabillo del ojo ella vio que las dos mujeres llevaban correas, sus ojos bajos, pero sin expresiones desafortunadas en sus caras bonitas. En lugar de eso miraron favorablemente los pechos de Miley. Las esclavas llevaban tops de cuero dejando al descubierto sus barrigas, escasas bragas, y botas altas hasta el muslo.
El hombre sonrió, sus ojos repasándola a ella de una forma que hizo que Nicholas la levantara de su regazo y la obligó a pasar por delante del trío, antes de mudarse al quiosco de al lado.
-Nicholas-. El hombre le estrechó la mano y Nicholas se la tomó con una sonrisa.
-Liam- contestó él. -Justo a tiempo-.
La mirada de Miley subió rápidamente para mirar a Nicholas. Ella rápidamente bajó su mirada otra vez, sus mejillas ardiendo con un fuego incontrolado.
Nicholas clavo su mirada en ella. -Dale la bienvenida al Maestro Liam, Miley.
Ella hizo un movimiento de hombros. -Es un placer conocerlo, Maestro Liam-.
-Su esclava es preciosa-. Él extendió la mano pellizcado un pezón de Miley, y retorciéndolo entre su pulgar y su dedo índice.

Miley se quedó sin aliento y dio un paso atrás, su mirada subiendo rápidamente para encontrar la de él.-¡Alto!
Inmediatamente ella se percató su error cuando Nicholas y el otro Amo la miraron, dándole la impresión de que ella había cometido un error garrafal.
El Amo retorció su pezón más fuerte, y luego la liberó mirando hacia Nicholas.
Miley bajo su mirada y él suspiró. -Pídele Perdón al Maestro Liam-.
Ella quería nada más que abofetearlos a los dos por el sinsentido de los dos. Amotinarlos directamente de sus caras.
En lugar de eso ella conservó sus ojos bajos y masculló, -Mis disculpas, Amo Liam.
-Por supuesto, el castigo estará en orden-. Nicholas canalizó con su mirada al Amo Liam.
Liam se giró hacia sus dos esclavas tendiéndoles la mano. -Látigo-. Una de las mujeres le dio un látigo tejido con tiras de cuero que la intimidaron mucho más que el que Nicholas había usado en ella.
-Da la vuelta, -dijo Amo Liam. Coloca tus manos en el respaldo del banco y preséntame tu trasero para el castigo-.
Miley tembló de indignación con el mero pensamiento del Amo dándole latigazos a ella. Con una mirada a Nicholas, ella supo que no tenía otra opción.
A menos que ella quisiese anunciar en alta voz la palabra perdón. ¿Lo Haría ella, sin embargo? ¿Esta parte no era de su fantasía? ¿Esto sería lo peor de todo?
Ella lentamente empezó a mirar hacia el banco y agarrándose en de la parte de atrás, clavó sus uñas en el respaldo acolchado. Los músculos a todo lo largo de su cuerpo se tensaron mientras esperaba ese primer golpe. Sus pechos desnudos colgando, y la diminuta falda le presentó su trasero desnudo al Amo.
Ella avanzó dando tumbos cuando sintió una mano llena de callos restregarse en sus asentaderas y supo de inmediato que era el Amo Liam. Ella no podría creer que Nicholas dejara que otro hombre la tocara.
-Una Esclava bella, Nicholas- Murmuro el hombre, y ella oyó el deseo en su voz. -¿Hacemos un intercambio? Demi y Selena ambas pueden ser tuyas por una noche.
Miley se puso tensa inmediatamente. ¡Él no se atrevería!
-Quizá,- dijo Nicholas, y Miley casi le gritó.
¿Cómo rechazaría él el desafió de intercambiarla por una noche? ¿Delatándola?
Al momento siguiente un latigazo desgarró todo pensamiento racional de su mente. Miley alzó la voz por el dolor agudo, y los ojos se le llenaron de lágrimas.
-Ni un sonido- dijo Nicholas en un tono preventivo.
Hubo un sonido crujiente y luego Nicholas movió una pelota amarilla brillante delante de su cara. -Muerde Esto-.
Miley vaciló sólo un segundo antes de hincar el diente en la pelota suave. Una piel de animal del látigo golpeo en la otra mejilla de su trasero y ella habría gritado otra vez si no hubiera sido por la pelota de goma en su boca. El aguijón increíble de cada latigazo cayó con precisión por sus asentaderas y sus muslos. Para su sorpresa, el dolor comenzó a convertirse en un tipo de placer. Asombrosamente, su **** se puso mojado y sus pezones en los que sintió cosquillas, le gustaba a sus mejillas del trasero. ¡Y ella estaba lista para correrse otra vez!
Los latigazos se detuvieron y ella se estremeció de alivio. Ella noto que una mano acariciaba sus asentaderas, y esta vez supo que era la mano de Nicholas.

Él se apoyó cerca de su oreja y le dijo, -Muy Bien, cariño. Ahora compórtese y haga lo que te mando si quieres estar en mi cama y no en la del Amo Liam-.
Él saco la pelota de su boca y la cogió del brazo, atrayéndola hacia su cuerpo.
-Sí, Cariño-. Ella estaba al borde ya sea categóricamente de llorar o llegando al clímax, pero ella no quiso dar la palabra segura. Ella quería llevar a cabo esto, pero si él trataba de delatarla la daría.
¿Qué agravio para mí? Pensé que estaría aquí con un desconocido, después de todo. Podría ser más fácil con alguien que no conozco. Caramba. ¡El maestro Liam aun me podría tener y me podría dar un poco de alivio!
Pero el pensamiento realmente, la molestó. Ella sintió un cariño nuevo hacia Nicholas. Esto era simplemente un juego para él. Una conquista. Ella necesitaba recordar eso.
Ella se esmeró en mantener el temblor apartado de su voz cuando susurró, -No te decepcionaré, Cariño-.
-Esa es mi chica-. Nicholas le dio la vuelta a ella para afrontar al Amo y las esclavas de este, y ella mantuvo sus ojos bajas. -Ahora siéntate entre Demi y Selena-.
La Esclava dio un paso adelante y tomó a Miley de sus brazos, situándola entre ellas en el banco intermedio. Las Esclavas eran bonitas, ambas con pelo del color del café oscuro – eran gemelas- pensó Miley. El sueño de cada hombre.
Nicholas y el Amo Liam estaban sentados sobre los bancos enfrente uno del otro sin ponerse de acuerdo sobre las mujeres.
-Míreme a mí, Miley,- dijo Nicholas. Ella levantó sus ojos y encontró los suyos. -me complacería muchísimo ver a Demi y Selena tocarte.-

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EL PROXIMO CAPITULO, NO ES RECOMENDABLE PARA GENTE SENSIBLE DE VISION O.O 

SUMISA: Cap.6 EMBUTIDO

Nicholas se despertó cuando el brillo de sol comenzó a deslizarse por las tablillas de madera de los ciegos de las persianas de caoba del dormitorio. Sosteniéndose en un codo, miró con atención sobre el lado de la cama hacia la cama donde Miley estaba durmiendo, y la estudió.
Qué mujer tan bella. Su pelo negro estaba rizado y enredado alrededor de su cabeza, hebras de pelo caían a través de su cara y a lo largo de la curva de su cuello. Sus ojos estaban cerrados, sus pestañas oscuras posadas contra su piel clara. Las sabanas reposaban sobre sus caderas, y su **** se endureció en la vista de un pecho. Un suspiro leve se libró de sus labios llenos y ella se movió en su sueño, restregándose los muslos uno contra otro como para apaciguar la necesidad que tenia allí.

Él le sonrió al pensar lo que él tenía planificado para su hoy. Ella podía plantarse, pero él estaba seguro de que ella se enfrentaría al reto. Ella era animosa y fogosa, y no solía echarse atrás fácilmente. El hecho que ella se sometiera a él era asombroso en sí mismo.
Nicholas no supo cuánto tiempo la había estado observado, bebiendo de la vista de su cuerpo, cuándo sus párpados se agitaron. Ella estaba ligeramente aturdida y confundida cuando al abrir los ojos le contempló, pero entonces el sonrojo más bonito subió hacia sus mejillas.
-Buenos días, Bebe- él dijo suavemente.
Ella se cubrió su boca cuando dio un bostezo pequeño. -Buenos días, Nicho… Um, Cariño .
-Buena chica-. Él se levanto de la cama, dejando la manta y la sabana deslizarse por su cuerpo desnudo. Los ojos de Miley se ampliaron, su mirada viajo en dirección a su erección que era gigantesca, decidió. Esto iba a ser de miércoles, haciéndole a ella esperar y haciéndose a sí mismo esperar. Pero iba a ser muy bueno cuando él finalmente la tomara.
Nicholas fue al armario guardarropa cuando Miley se levantaba de la cama pequeña.
-Tengo algo que me gustaría que lleves puesto hoy.
Miley pasó sus dedos a través de su pelo, y lo miró con ojos todavía pesados de sueño. -Sí, Cariño.- ella habló entre dientes como si habla para sus pies y emocionada para a él. Ella caminó como si le doliera el cuerpo y él juró que oyó un gemido pequeño de deseo. Él apenas se abstuvo de sonreír. Ella iba a estar tan excitada hoy, que para cuando él la tubiera, iba a ser un infierno de orgasmo para los dos.
Cuándo ella le alcanzó, Nicholas le preguntaba, -¿Disfrutaste el arnés ayer?
Miley inclinó su cabeza como si le contemplase. -¿Quiere que conteste honestamente, Cariño ?

Él inclinó la cabeza. -Por supuesto-.
-Me desterró de mi mente, Cariño -. Ella se recorrió fácilmente su cintura para sus muslos. -Me siento tan mal que justamente podría gritar-.
Nicholas casi reía. -Eso es parte de tu castigo-.
Miley suspiró. -Sí, Cariño -.
-Mi preocupación ahora,- dijo él mientras se volvía a medias hacia el armario guardarropa, -es el castigo de hoy por llegar al clímax sin permiso anoche-.
Una expresión preocupada cruzó los bellos rasgos de Miley, pero ella no dijo nada.
Él saco una caja de lencería del armario que contenía algo especial que él había comprado simplemente para Miley cuando ella había hecho su reserva para el fin de semana. Cuando Shelia Tarantino le había dejado caer que Miley estaría aquí, Nicholas se había asegurado que ella fuera de él para el fin de semana.
Él le dio una caja elegante a Miley. -Me gustaría verte con esto-.
Arqueando la ceja, ella tomó la caja entonces la coloco sobre la cama y abrió la caja. Envuelto en tejido fino el papel estaba un sostén de flexión de cuero, una falda diminuta de cuero, y un collar claveteado en diamantes de cuero junto con una correa.
El corazón de Miley se hundió cuando saco la correa de la caja. Oh. Dios mío. Él iba realmente a ponerle la correa a ella.
Ella le lanzo su mirada para él y él le regalo esa devastadora sonrisa erótica tan suya. -Ponte la ropa, bebé-.
-Esto no es lo que yo conozco como ropa,- masculló Miley.
Nicholas levantó una ceja. -¿Perdóneme?
-Nada, Cariño -. Miley dejó caer su mirada hacia la ropa. -Me meteré calladamente en estas cosas-. Ella gesticuló para el cuarto de baño. -Necesito usar el cuarto de baño. ¿Puedo cambiarme allí dentro ?

Él dio una inclinación de cabeza profunda. -No olvides los tacones. Están todavía en el cuarto de baño, cerca de la ducha. Siéntete en libertad para usar cualquiera de los suministros. Están aquí simplemente para nosotros.
Miley pensó que él estaba tratando de silenciar una sonrisa. El bastardo, se daba una buena gozada por esto. A ella le molestaba.
Miley recogió la caja con las prendas de cuero y entro en el cuarto de baño antes de que él cambiase de idea. Cerró las puertas grandes de caoba detrás de ella, y luego se apoyó contra ellas.
Oh, carájo. Ella estaba en espera de dificultades hoy, y lo sabía.
Después de que ella acabó con las facilidades y refrescándose, usó el cepillo que Nicholas había usado en su pelo anoche para peinarlo. Peino con energía dándole brillo a olas sobre sus hombros desnudos, y se lo deslizó a través de su espalda desnuda, como una caricia. Ella encontró un paquete nuevo de brillo para los labios y el colorete conferenciando sobre el tocador, lo cual fue todo lo que ella alguna vez usó de cualquier manera, y asumió que eso es lo que había querido decir Nicholas cuando él le dijo a ella que hiciera como cuando estaba en casa.
Cuando ella terminó de retocarse, se puso rápidamente la falda diminuta de cuero y se encogió de miedo. El sinsentido. ¿Él no iba a hacerle salir fuera de la habitación y exhibirse en público, le gusta esto, a él?
Después vino el sostén de flexión que hizo que los pechos se le levantan tan en alto y que veían como si estuviesen en el aire y fueran a ser servidos en una bandeja. Ella encontró sus tacones exactamente donde los habían dejado anoche, y cuando se los puso, estuvo segura de que parecía una artista de striptease, o peor aún, una prostituta.
Finalmente, sacó el collar y la correa de la caja. Eran del mismo cuero negro flexible que la falda diminuta y el sostén, y que sentía suave contra de su mano. Aspirando profundamente, agarró con fuerza ambos en su puño. ¿Puede que si ella fuera como un perrito grande que persigue a su Cariño sin discernimientos, él se privaría de torturarla?
Bravo, correcto.

Mientras Miley se preparaba, Nicholas se vistió. El desayuno llegó y fue servido en la suite. Él se sonrió cuando recordó la vergüenza de Miley la noche antes, cuándo se sirvió la cena y ella no llevaba puesto nada virtualmente.
El olor al embutido, los huevos revueltos, y los panqueques llenaron el cuarto, junto con el perfume persistente de Miley.
Cuando ella finalmente abrió la puerta del cuarto de baño y entro en el dormitorio, Nicholas llevaba puesto solo sus pantalones de cuero. Su barbilla en alto, su pelo negro fluyendo entre los hombros, y sus mejillas estaban sonrojadas y sus labio brillantes. Infiernos, su cuerpo aproximadamente estaba hecho para que él cayera de rodillas ante ella. La falda corta y los tacones hacían que sus piernas se vieran más largas, y ese sostén. Dios mío, él quiso arrancárselo a bocados y comérsela.
Él apretó los dientes, tratando de vencer su erección y no teniendo ninguna suerte con eso. Él se había vestido de pantalones de cuero negros cómodos y una camisa acordonada de cuero, ambos en el mismo cuero suave como el traje excitante de Miley.
Su voz salió en tono gravemente ronca cuando habló, y él mentalmente se lo reprochó. -¿El collar?
A Miley se le puso piel de gallina y levantó su mano. -Aquí, Cariño -.
Él le hizo señales a ella para que se acercara a él y su **** latió al ver el balanceo de sus caderas y el rebote de sus pechos en sus ondas diminutas de cuero.
Él le quito el collar que llevaba ella en la mano. -Date la vuelta, bebé-.
-Sí, Cariño ,- dijo Miley quedamente, y obedeció.
Él empujó su pelo sobre un hombro y le puso el diamante y el suave collar de cuero en su cuello. Cuando él le dio la espalda, la Anilla de Trinca de platino resplandeció al sol que entraba a través de las ventanas. Él tomo la correa de su mano, y vio el destello de luz de fuego en los ojos de ella cuando él levanto el broche de presión para su cuello. Una mejilla fue succionada, y él estaba seguro ella se mordía el interior para abstenerse de decirle exactamente donde se podía poner la correa.
-¿Sabes por qué estás siendo castigada, Miley-? Preguntó él, cuando paso la correa por la Anilla de Trinca.

Ella cerró sus ojos por un momento luego los abrió para encontrar su mirada. -Por desobedecerle, Cariño . Por llegar al clímax sin su permiso-.
Él sujetó el final de la correa en una mano y pasó sus nudillos a través de su mejilla con su otra mano. Ella tembló bajo su caricia. - Sabes que tengo que castigarte Recuerda eso hoy-.
Miley visiblemente tragó saliva. -Sí, Cariño -.
Él le echo el pelo detrás de los hombros a fin de que sus pechos fueran claramente visibles. –Vamos a disfrutar de las buenas costumbres del club. Cogeré tu correa y caminarás detrás a un paso en que la correa no sea demasiado tensa ni demasiado suelta. En mi presencia delante de otros invitados, debes conservar sus ojos abatidos. No debes mirar a nadie directamente, a menos que ellos se dirijan a tí-. Él mantuvo un tono intencionalmente severo y su rostro serio. -Cuando estés en presencia de otro Dom, debes mantener bajos sus ojos y le debes dar al Dom un arco leve de sus hombros-.
Por un segundo él vio una luz tenue de cólera o frustración en sus ojos, pero ella bajo la cabeza. -Sí, Cariño -.
Él le puso un dedo bajo la barbilla y le levantó la cara para mirarla otra vez a los ojos. La luz tenue se fue y su expresión fue de renuncia. -Ese es mi bebé-. Él poso sus labios sobre los de ella y ella dio un suspiro contra su boca. -Se una buena chica y yo no tendré que castigarte aun más-.
-Sí, Cariño ,- susurró ella.
Él le dirigió una sonrisa taimada. -Bien. Ahora desayunemos-.
Miley no estaba segura lo que él tenía en mente, pero le siguió hacia la mesa, la correa ligeramente floja en su cuello. Sus tobillos bambolearon un poco en sus estiletes, y ella se sintió expuesta y vulnerable con la escasa ropa que llevaba.
Él se sentó en la silla solitaria ante la mesa, la cual estaba situada a fin de que quedara de cara a ella. Él colocó la correa sobre su regazo, y gesticuló para que ella se arrodillase entre sus muslos. Miley refrenó un suspiro cuando se arrodillo. Aquí vamos otra vez.
Sólo que esta vez él inmediatamente desabrochó sus pantalones de cuero y saco su erección. Los ojos de Miley se ensancharon.

Él la agarro por el pelo, para que su cara se pusiera delante de su **** a la fuerza. -Quiero que me la chupes mientras desayuno-.
La mandíbula de Miley se cayó, y él aprovechó esta oportunidad para deslizar su **** entre sus labios.
-No hay vuelta de hoja, cariño-. Él seguía agarrando con una mano su pelo mientras forzaba su cabeza tan profundo como ella le podía tomar.
Al principio ella estaba demasiado aturdida para hacer cualquier cosa, pero cuando él dijo, -Miley-en ese tono preventivo, ella empezó a lamer y a succionarle en serio. Ella usó una mano para acariciarlo. Ella se encontró disfrutando de tenderle su boca, su dureza resbalaba a través de sus dedos, el sabor de él en su lengua.
Nicholas sonrió mientras cogía un pedacito de embutido y se lo metía en la boca. Se sentía bien haciendo que Miley se la chupase al principio de la mañana. Él mantuvo a raya su orgasmo mientras comía. Ella hizo sonidos pequeños de placer y canturreaba a lo largo de su longitud, lo cual le puso más cerca y más rápido de llegar al clímax que había intentado retrasar. Él agarró con fuerza el vaso de zumo de naranja que tenia en la mano. Fue demasiado.
Su clímax le atravesó como una pelusa atravesada en su garganta. Él apretó los dientes y el vaso de zumo traqueteó sobre el mantel cuando lo agarró, mientras peleaba para abstenerse de gritar.
Cuando lo último del semen cayó en su boca, él tomó su correa y estiro de ella hacia arriba, obligándola a detenerse. Miley le contempló, lamiendo el resto de sus labios. Él agarro el vaso de zumo y echo hacia tras el pelo que Miley tenía delante de los ojos.
-¿Disfrutaste con tu desayuno, bebe?- Le pregunto.
Miley le lanzo una sonrisa azuzadora. -El embutido es siempre bueno por la mañana-.


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ENCERIO QUE A VECES NO PUEDO CREER QUE ME PIDAN QUE SIGA SUBIENDO ESTA NOVELA U.U ME DA VERGUENZA Y LO ADMITO JAJAJAJAJAJAJAJAJ

SUMISA: Cap.5 INFIERNO RUGIENTE (parte 2)

-Miley.- Su voz estaba llena de reproche cuando él se levantó y la obligó a cambiar de dirección a fin de que su espalda fuera hacia él. Afortunadamente, la forma en que tenía, anudada la bufanda y colocada en el gancho libro a sus muñecas del dolor. Pero su cuerpo fue otra historia. A ella le dolió de estar colgada de sus brazos, así también lo desea y comenzaba a sentir luz con membrete.
-Me encanta tu pelo,- dijo Nicholas después de que le diese la vuelta a fin de que su espalda estuviera hacia él. Él paso los dedos a través de su pelo y Miley suspiró en la percepción lujosa de él. -¿Sabes cuántas veces te he imaginado desnuda, a horcajadas sobre mí, con tu pelo deslizándose a través de mi piel?
Se entusiasmó. Ella no había tenido ni idea. -¿Realmente? No, quiero decir, Cariño-.
Él continuó pasando sus dedos por su pelo de un modo que le hizo a ella querer gemir. -Excepto que esto no es todo lo que he imaginado-.
Él la dejó por un momento y lo siguiente que ella oyó fue la aspersión de la ducha y el agua caliente se lanzó a través de su pelo. Cuando estuvo mojado, él empezó a enjabonar su pelo, dándole masajes a su cuero cabelludo.

-He imaginado que estabas atada en mi cama mientras te tenia hasta la muerte-. Su masaje se intensificó y en el mismo momento la intimidad de Miley recibía con humedad sus palabras. -Te he imaginado aquí, caminando desnuda al lado de mí a través del centro vacacional mientras otros hombres admiraban tu cuerpo, y si escojo a alguien más que alguna vez nos tocara a usted pero a mí no.
Miley se calmó. -¿Usted no me haría hacer eso, cierto?
-Te has ganado por si misma otro castigo, bebé- Él empezó a enjuagar el jabón de su pelo. -Te expresaste públicamente de nuevo y no me dirigiste la palabra correctamente.
Miley se combó en contra de sus brazos. -Lo siento, Cariño-.
-No te puedo dejar lograr evadir toda responsabilidad. ¿Tú entiendes, o no ?
Ella suspiró. -Sí, Cariño-.
-Bien-. Él le dio la espalda y alcanzó arriba a desatar la bufanda haciéndole a ella salir del gancho.
Cuando él la soltó, le dio masaje a sus brazos doloridos hasta sus muñecas y le sonrió. -Es tu turno de lavarme.-
Con mucho gusto. -Sí, Cariño-.



Ella usó el showerhead en él, disfrutando de cómo el agua perlaba y abrillantaba su piel de color bronceado. Cuando terminó, le enjabonó a fondo, explorando cada pulgada de su cuerpo excitante. Ella quería tenerlo, pasar sus uñas por su espalda, e hincar el diente en su hombro. Ella lo quería duro y rápido inexplorado.
Cuando alcanzó su ****, ésta estaba muy erecta, ella estaba de rodillas y quiso deslizar su boca sobre él otra vez, para saborearlo. Pero cuando le contempló, él negó con la cabeza.
Miley dejó escapar un suspiro pequeño y continuó lavándole las piernas, luego se movió detrás de él para restregarse sus muslos atléticos. Después de que ella le enjuagó, le lavó la cabeza. No fue fácil pues él era más alto, pero se las ingenió para alcanzarle.
Cuando terminaron de darse una ducha, Nicholas los secó con toalla a ambos, luego la guió desnuda hacia el tocador que había en el cuarto de baño donde él procedió a peinar su pelo. Sus mejillas ardieron de deseo cuando ella estudio su imagen a través del espejo, estaba desnudo y se concento en sus características misteriosamente sustanciosas. Fue un momento tan íntimo, con él peinándole su pelo, que ella sintió un revoloteo en su corazón.
Una vez que su pelo colgaba lacio por su espalda, cada enredo peinado, Nicholas inclino sus dedos a través de su pelo alborotándolo y dándole una apariencia desordenada y erótica. Cuando acabo, él la escolto de vuelta al dormitorio.

-Mañana serás castigada por llegar al clímax sin mi permiso-. Él la condujo a la cama. Por un momento Miley sintió excitación por poder acorrucarse al lado de Nicholas en la cama mientras dormían, pero entonces él se arrodilló y saco una cama de ruedas de debajo la cama grande.
Su corazón cayó y le envió una mirada envenenada a Nicholas.
-Lo siento, cariño, pero me has desobedecido. Tú dormirás aquí esta noche, y mañana si te lo has ganado, podrás acostarte en la cama conmigo.
Miley clavó los ojos en él. ¡El bastardo! Pero cuando los ojos de Nicholas se ensombrecieron, ella se tragó su cólera y dijo, -Sí, Cariño-.
Ella se metió en la cama, bajo las sábanas. Él se arrodilló al lado de ella y le dio un beso en la frente. -No trates de llegar al clímax esta noche-. Él acaricio ligeramente su hombro a través de la manta. -Lo sabré y te ganarás otro castigo-.
Miley casi gimió cuando él se fue de su lado. Se olvidó de esa idea.

SUMISA: Cap.5 INFIERNO RUGIENTE

En ese momento, a Miley no le podría importar menos la clase de castigo que él tuviese en mente para ella. Ella justamente había tenido el orgasmo más asombroso de su vida. Ella no tuvo otra palabra para describirlo. Simplemente con un consolador. Asombrada.
Ella estaba de costado, jadeando, los temblores secundarios todavía agarrando con fuerza y aflojando alrededor de los consoladores en su intimidad y su culo. Su culo picando como loco y la venda de los ojos se había ido hacia arriba de manera que ella ahora podría ver de un ojo. Su traje de cuero se pegó a su piel de todo el sudor y sintió un chorrito de sudor rodar por un ojo. Ella estaba tan floja, tan completamente saciada, que un camión pudo haber retumbado a través del cuarto y ella no habría podido moverse.
-Levántese, Miley- dijo él en un tono calmado, y le quitó el resto de la venda de los ojos, así que ella le podía ver claramente. Él tenía cara de enfado.
Ella se esforzó para ponerse en una posición sentada, lo cual no fue hazaña fácil en absoluto. Sus extremidades temblaron y ella quiso recostarse en un charco en la alfombra increíblemente suave y profunda.
Con algún esfuerzo ella se las ingenió para obligar a sus pies a sujetarla y casi tropieza en sus tacones.

-Ven.- le dijo Nicholas cambiando de dirección y caminando a grandes pasos hacia el otro extremo de la habitación donde había otra puerta.
Miley sonrió abiertamente detrás de su espalda. Me corrí sin su permiso.
Ella rápidamente sofocó la sonrisa abierta y se apresuró a seguirle. Ella simplemente soltó mas gemidos otra vez cuando el consolador y el tapón se movieron dentro de su cuerpo que todavía estaba temblón. Su culo no dejaba de picar, lo cual no ayudó al deseo incontrolable de tener más orgasmos.
Él caminó a grandes pasos hacia otro set de puertas y las empujó para el cuarto de baño más grande que Miley alguna vez había visto. Su cuarto en el centro vacacional exclusivo era bonito, pero podría tener ese cuarto de baño. Los acres de diseño italiano, que enlosaban el suelo eran muy bellos, más gabinetes de caoba y más contrapartes superiores de mármol, y más floreros de flores frescas. Una bañera enorme de remolino ocupaba una esquina del cuarto de baño en la que se podrían sentar al menos a cuatro parejas. Alrededor de eso las plantas se derramaban debajo de arimeces construidos en la pared a fin de que pareciera como si la estación balnearia estuviera en un bosque tropical.
Nicholas paseó alrededor de una pared de mármol que fluía de gabinetes por todo el baño y Miley vio que era una ducha grande con tres separaciones. Había también grandes ganchos que miraban inusual construidos en la ducha, fuera de los showerheads, y Miley se preguntó para que estaban.
Cuando ella le alcanzó, Nicholas tendió la bufanda que él había destinado para una venda de los ojos. -Dame tus muñecas.

-Sí, Cariño.- Ella le contestó con tanto arrepentimiento como le fue posible.
Nicholas rápidamente le ató las muñecas y luego la hizo retroceder contra la pared, bajo uno de los ganchos. Él levantó sus brazos y atrapó la bufanda en el gancho a fin de que ella prácticamente colgaba de él. Sus pechos atrajeron de inmediato la atención de Nicholas hacia ellos. Él pellizcó y tiró de ambos pezones, y los comenzó a rodar entre su pulgar y su dedo índice, duro lo suficiente como para causar que ella se quedase sin aliento.
-Mi chica pícara, pícara,- Él le susurro, sus ojos azules se vengaron de ella. -¿Qué debería hacer contigo?
¿Es que una, interrogación retórica, Cariño?- Ella mordió su labio, esperando que él no percibiese su desliz en hablar sin permiso.
Él trató de alcanzar las cuerdas del corsé de ella y comenzó a desenlazarlas. -Ésta no es la sala de juntas, bebé. No hay negociaciones aquí. Tú haces lo que te diga; tú me sirves y te ocupas de mí placer. Esa es tu meta. ¿Entiendes?
Miley inclinó la cabeza. -Sí, Cariño-.
Nicholas enfocó su atención en desabrochar su corsé y lanzado a un lado, dejándola desnuda de cintura hacía arriba. Pero entonces él abrió la cremallera de su falda, dejándola caer alrededor de sus tobillos hasta que ella estaba vestida sólo con el arnés del consolador de cuero y estiletes, el collar de cuero todavía alrededor de su cuello.
-Te ves deliciosa así -. Él puso en el suelo el arnés sacándolo de su cintura, su dedo de entre los pechos de ella. -Pero no queremos arruinar el cuero o tus zapatos, así que justamente tendremos que perderlos.
Él le quitó el collar, y Miley se sintió extrañamente desnuda sin él, si bien ella estaba ya desnuda.
Sus dedos talentosos vagaron por su cuerpo, bromeando y tentándola cuando él lentamente desenganchó el arnés. Miley casi alzó la voz por el alivio. Pero ella sintió un vació repentino por la pérdida de la estimulación cuando los consoladores estaban distantes, fuera de su cuerpo.

Después él se inclinó y le sacó sus estiletes, dándole un masaje a cada pie después de quitar el zapato. Cuando él terminó, ella colgaba del gancho, los dedos de los pies apenas tocando el piso de ladrillo fresco. Sus brazos dolían de estar colgada de ellos. Ella se sintió repentinamente pequeña y vulnerable, la forma que él estaba parado allí, completamente vestido, y la observaba presentando una apariencia oscura en su cuerpo y cara.
Nicholas dobló los brazos sobre su pecho y estudió el cuerpo delicioso de Miley. Su pelo bastante negro colgado en ondas por encima del hombro de ella y su cuerpo delgado mendigando ser tocado. Él una vez se había oído su punto de vista de que ella estaba muy flaca, pero él pensó que estaba desquiciada. Era perfecta.
Su mirada fija viajó sobre sus senos pequeños, firmes, bajando para su cintura estrecha, y hacia adelante para el triángulo entre sus muslos. Y sus largas piernas que él siempre había amado.
Bravo, él la tenía donde siempre la había querido.
Nicholas se quito la camisa playera, abriéndola de un tirón por los corchetes, y desechó sus pantalones de cuero. Todo el tiempo, tenía la mirada fija en Miley, nunca vacilando. Los ojos de Miley se ampliaron en la vista de su **** muy erecta, y avanzó dando tumbos contra su barriga cuando de forma deliberada e invitadora ella se dio un golpecito en los labios con la lengua.
Sí, ella era una chica muy mala. Y él iba a gozar cada minuto de su castigo.
Él pasó rozando a Miley como si fuese a colocase detrás en la ducha y ella dio un suspiro suave cuando su brazo puso ásperos sus pezones.
Él dejó correr el agua hasta que estuviese en una temperatura acomodadamente caliente, luego desenganchó el showerhead y empezó rociar la piel de Miley con él, evitando su pelo, antes de dejar a un lado el showerhead otra vez.
Nicholas agarró una esponja y la enjabonó con gel perfumado en jazmín. -Tienes un cuerpo tan bello…- Dijo él cuando empezó a lavarla. Él empezó en su cuello y ella inclinó la cabeza y dio un gemido suave.

Lentamente él se abrió camino por su cuerpo, cuidadosamente enjabonando en cada pulgada suya. Miley gimió otra vez cuando él le lavó los pechos y puso una atención especial para sus pezones, para asegurarse que estaban más que sensibilizados.
-¿Es esto mi castigo, Cariño?- Miley preguntó su voz jadeante cuando él alcanzó los rizos suaves del montículo de ella.
-No, aun no es el final-. Él resbaló un dedo en sus pliegues y acarició a su clítoris, y le agradó su respuesta temblorosa.
Miley supo que Nicholas intencionalmente la volvía loca. Dios mío, se sintió tan bien al hacerle levantar su cuerpo con tal esmero. Ella deseó que sus manos estuvieran libres para que ella pudiera tocarlo a él, y lavar su hermoso cuerpo energético de la misma forma que él lavaba el de ella. A ella le gustaron sus músculos muy duros que la rozaban por la espalda cuando él activó el doblez de sus bíceps, la concentración en sus características masculinas. En parte ella no podría creer que estaba de hecho aquí en el club, haciendo de esclava de Nicholas para el fin de semana.
Chica, esto debe partir rumbo a algunas reuniones interesantes de la junta una vez que estuvieran en la realidad.
Cuando él terminó de enjabonar su cuerpo, dejó a un lado la esponja y otra vez se encargó del showerhead. Él le enjuagó el jabón, restregándole palmas sobre su piel. Él se detuvo para esconder en la palma de la mano sus senos, y Miley se retorció en su toque sensual. Pero cuando él alcanzó su clítoris todavía sensibilizado, lo acarició aun más fuerte que antes, y ella casi se corre otra vez.
-Abre tus piernas-. Él empujó sus muslos mientras hablaba.

-Sí, Cariño-. Miley hizo lo mejor posible, visto que ella estaba colgando de un gancho y sus dedos del pie apenas tocaban el suelo de la ducha.
Nicholas hizo pedazos los labios de su intimidad con una mano y trajo el showerhead entre sus muslos. Miley alzó la voz en la percepción de las duchas palpitantes en contra de su ****. Ella podría sentir otro orgasmo construyéndose, y estaba dispuesta a apostar a que sería uno poderoso.
Como ella comenzó a temblar, Nicholas apartó el showerhead de su intimidad, y su cuerpo se estremeció por la pérdida repentina de estimulación.

Liberty Walk: Capítulo 13

Nick se despertó la mañana siguiente con una rígida erección. Mientras se levantaba tambaleando y desnudo, deseó que una cierta mujer estuviera acostada a su lado para que pudiera hacerse cargo del asunto por él.

Pero no estaba. Tal como lo había hecho la mañana que lo sedujo en el salón de clases, también desapareció después de dejarlo medio muerto en el banquete de la noche anterior.

No se quedó con una vez. Siguió y le dio otra. Seguía asombrado de que casi a los treinta y seis se podía poner tan duro tan rápido y producir tan enormes cantidades de leche por esta mujer increíblemente excitante.

Nick caminó hacia el baño, abrió la ducha y se metió debajo, lavándose rápidamente el cuerpo y el cabello. Tenía trabajo que hacer hoy en la oficina, pero Dios sabía que iba a ser difícil en el mejor de los casos, imposible en el peor, mantener su cerebro concentrado en las matemáticas.

Cerrando el agua, se secó con la toalla, con cuidado de no lastimarse al hacerlo. Su erección estaba bastante grande y dolorosamente inflamada. Colgándose la toalla en el hombro, Nick caminó hasta el dormitorio con pisadas suaves, con su cabeza hecha un caos.

Quería ir a ella, quería encontrarla. La necesitaba.

Lo que deseaba de Miley era más que sexo, más que montar su cuerpo y cabalgar su carne hasta perder la consciencia. Quería todo de ella… corazón, alma, y también cuerpo. Quería lo que compartieron en Cairn Gorm y quería que dure por siempre.

Pero, ¿la haría feliz a la larga?, se preguntó por enésima vez. ¿Podría una apasionada mujer de veintinueve años permanecer feliz viviendo su vida con un reservado profesor de matemáticas siete años mayor?

Estos pensamientos lo siguieron asediando mientras salía del departamento y se dirigía a la universidad. Había tantas preguntas, tantas malditas dudas, pero también sabía sin lugar a dudas que había una sola respuesta.

Debía tenerla, no importaba nada más. Tenía que encontrar una manera de mantenerla a su lado.

Nick sacó la llave de su oficina del bolsillo de sus pantalones, preparándose para abrir la puerta. La puerta se abrió de par en par con solo tocarla, sin embargo, por lo que entró, concluyendo que debió haberse olvidado de echarle llave antes de irse la noche anterior. La escena que lo recibió lo hizo detenerse en su camino.

–Hola.

La erección que Nick había tenido toda la mañana creció y se hizo mucho más pronunciada cuando sus ojos se deleitaron con la reclinada forma de una muy desnuda Miley.

Estaba recostada en el pequeño sofá de su oficina, el que estaba frente a su escritorio, con las piernas bien abiertas, su sexo reluciente.

Sus pechos estaban levantados como invitándolo, sus pezones ya se erguían como cuchillas sobre sus acolchadas bases rosadas. Estaba simplemente recostada allí, sin nada puesto más que una sonrisa traviesa, sus piernas sumisamente abiertas para sus embates.

–Hola.

Los ojos de Nick ardían posesivos en dirección a los de ella cuando cerró la puerta detrás de él y comenzó a desabrocharse la camisa.

–Iba a esperar hasta esta noche –admitió ella, sus ojos verde claro cubiertos de deseo– pero descubrí que no podía.

Miró expectante mientras su cuerpo musculoso emergía de la ropa.

–Me alegro que no lo hicieras –murmuró– porque necesito tomarte ahora mismo.

Y luego ella se estiró hasta alcanzarlo, tirándolo sobre ella mientras él se acomodaba entre sus muslos y la embestía con un sólo poderoso embate.

No pudo ofrecerle ningún juego anticipatorio, ninguna palabra de cariño, porque su mente se había vuelto primitiva hacía ya un tiempo y su cuerpo había tomado el control ante su necesidad de aparearse con el de ella.

Miley se quedó sin aliento cuando él la penetró, agarrándose de atrás de sus hombros mientras sus piernas envolvían su cintura. Su cabeza cayó hacia atrás con un gemido, mientras el la embestía fuerte, llevándola al borde del orgasmo.

Podía oír cómo su carne hacía ruidos como si sorbiera de él, podía oírlo gemir mientras la golpeteaba hasta la inconsciencia, sin importarle nada excepto el cuerpo que estaba reclamando.

Sus manos encontraron sus senos, levantándolos y juntándolos hacia arriba para poder chupar sus pezones mientras la tomaba.

–Nick…

Miley se corrió, con su espalda arqueada y sus pezones proyectados hacia su cálida boca, más duros que antes. Él gimió, chupando los picos más vigorosamente, empujando dentro de su pegajosa carne con golpes rápidos y profundos. Sus piernas seguían colgándose de su cintura, permitiéndole una penetración profunda que los calentaba a los dos hasta altas temperaturas.

Su boca aferrada a un pezón prominente, gimió contra su seno al acabarse. Con todo el cuerpo convulsionándose, Nick terminó violentamente dentro de ella...

Podía sentir sus manos deslizándose por su espalda, masajeando su trasero mientras su respiración se estabilizaba y sus párpados le pesaban. Él no soltó su pezón, no quería soltar su pezón. Su cabeza cayó sobre su seno, aún tirando de él.


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BUENO CHICAS HOY SOLAMENTE VOY A SUBIR ESTE CAP DE LIBERTY WALK, XQ VOY A HACER EL MARATON DE SUMISA! ;) ESPERO QUE ESTEN TAN EMOCIONADAS COMO YO DE QUE HOY SEA NAVIDAD, Y QUE LA ESTEN PASANDO EXELENTE! TODAS SE LO MERECEN POR LAS GRANDES PERSONAS QUE SON :) LAS QUIERO Y AHORA EMPIEZO EL MARATON ;) ♥